Este viernes por la mañana, con el sol bien alto y con un aire frío que conmovía a cualquiera, se llevó adelante el acto formal de la trasferencia de la ex Dilexis, que era propiedad de Pepsico, a la firma Tía Maruca. Del evento participó el gobernador Sergio Uñac y el CEO de la compañía, Alejandro Ripani.

 

Fue el propio Uñac que sorprendió al blanquear que el plan de Pepsico era cerrar la planta de galletitas que se ubica en Albardón y que esa decisión, incluso, se la comunicaron al Gobernador: “Hace poco mas de 5 o 6 meses, me reuní con la gente de Pesisco; me anoticiaron en ese momento en que pensaban cerrar”, reconoció.

 

 

El plan B de Pepsico, que viene de cerrar una fábrica en Buenos Aires y dejar en la calle a poco más de 500 empleados, era buscarle un comprador, posibilidad que a finales del 2016 era, por lo menos, complicada por el escenario económico nacional

 

“Me dijeron que también barajaban transferirla. Nosotros intentamos colaborar para que sea una trasferencia”, agregó Uñac. Reglón seguido, le tiró un palito a los empresarios que le esquivan a invertir; “es muy bueno apostar por la inversión; en general, en el  país apuestan por cerrar o importar, acá apostaron por mantener las fuentes de trabajo”.

 

Sobre el final, el Gobernador manifestó que “las decisiones empresarias tienden a visualizar escenarios a mediano y largo plazo. Tía Maruca viene a traer también sus propias líneas”