Paciente y misericordioso es el binomio que a menudo aparece en el Antiguo Testamento para describir la naturaleza de Dios. Su ser misericordioso se constata concretamente en tantas acciones de la historia de la salvación en las que la bondad prevalece por encima del castigo y la destrucción. Los salmos, en modo particular, destacan esta grandeza del proceder divino. Los Salmos, en modo particular, destacan esta grandeza del proceder divino: «El perdona todas tus culpas, y cura todas tus dolencias; rescata tu vida del sepulcro, te corona de gracia y de misericordia’ Salmo (103, 3 – 4).
Así lo reafirma en sus escrituras cargado de narraciones donde el cristiano encuentra su mejor refugio. Algunas partes del libro para pensar y reflexionar de la mano del Padre Fernández, que entre otros títulos que componen su mensaje extraemos los siguientes:

Madre Teresa de Calcuta:  «Mire, yo no he pensado nunca poder cambiar el mundo. He buscado solamente ser una gota de agua limpia en la cual se pudiera reflejar el amor a Dios’.

 ¿La sociedad actual posee ese don de amar? 

Todos los seres humanos hemos recibido la capacidad de amar. Lo que sucede es que a veces nos cerramos en un estéril y miope narcisismo que endurece el corazón, ahogando ese amar sin esperar nada a cambio.

El padre Brochero:  «Él hacía notar la necesidad de estar en gracia y misericordia de Dios. Cuanto sean más pecadores o más rudos o más inciviles mis feligreses, los han de tratar con más dulzura y amabilidad en el confesionario, en el púlpito y aun en el trato familiar’.

 ¿Somos capaces de arrepentirnos, de perdonar y volver a nacer? 

 

Cuando hay humildad, si. Esto implica reconocer que a veces hemos herido a otros. No hay que pedir sólo disculpas, sino perdonar «de» y «desde» el corazón. Pero siempre es posible comenzar de nuevo, sabiendo como decía Pitágoras, que «el principio es la mitad del todo’.

 

Dios y el dinero:  «Ningún servidor puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al dinero». (Lc 16, 1 -13).

 

La parábola apunta un poco más alto que el recto uso de nuestros bienes materiales. Lo de la necesaria astucia de los «hijos de la luz’ y la última frase del pasaje da la clave final de la enseñanza de Jesús «No se puede servir a Dios y al dinero».

 

Sacerdote, ¿Para qué?:  «La parábola de (Jn 10, 11 – 18) habla sobre el buen pastor que da su vida por las ovejas».

 

En el evangelio, Jesús opone al pastor bueno que siembra misericordia en los surcos de la vida, el mercenario malvado y rigorista que no conoce lo que es la ternura divina.
Dios nos «primerea» en el amor:  … «El Hijo de Dios renuncia a su esplendor divino para enseñarnos que sólo quien sirve resplandece y quien se sirve de otros oscurece…’

 

 ¿Qué es amar? 
Es dar sin esperar recompensa. Es la sal que da sabor a la vida y luz que engendra futuro.

El fin es esperanza:  … «El cielo y la tierra pasaran, pero mis palabras no pasarán. En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el hijo, nadie sino el Padre… (Mc 13, 24 – 32)

 

 ¿Cómo sobrellevar las tormentas en la vida? ¿Qué es la misericordia? 

La vida no sólo está casada con la muerte sino mezclada con el dolor y la alegría. Aceptar las pruebas con coraje para transfigurarlas es un desafío cotidiano. Como decía un navegante famoso: «Nunca podrás cruzar el océano a menos que tengas el coraje de perder de vista la orilla». En la vida tenemos dos opciones: tirar la toalla y renunciar, o usarla para secarte el sudor y seguir adelante.
En palabras del querido Papa Francisco: «la misericordia es el nombre de Dios», es el amor que siempre da el primer paso para ir más allá del mal, para vencerlo y perdonarlo.

 

 Tiempo de nacer

El filósofo y poeta bengalí Rabindranath Tagore, Premio Nobel de Literatura 1913 afirmaba que: «Cada niño que nace es un signo de que Dios no se ha cansado de los hombres’. En Nochebuena Dios se hace pequeño para recordarnos que no se ha olvidado de nosotros. Confesaba santa Teresita de Lisieux, que «todas las fiestas de la Iglesia son hermosas, pero la Navidad posee una ternura, una dulzura infantil que atrapa todo el corazón’. Habrá que decirle en esta Noche:

«Niño Dios, seca las lágrimas de los niños. Acaricia a los enfermos y a los ancianos. Desarma los corazones de los hombres para que depongan las armas y nos demos un universal abrazo de paz’.

 

Invita a los pueblos a derribar los muros creados por la miseria y la desocupación, la ignorancia y la indiferencia, la discriminación y la intolerancia. Tú has bajado a este mundo desesperado con un nombre que es toda una promesa: «Emmanuel’, que significa «Dios con nosotros’. Y si Dios está con nosotros, ya no hay nada que temer y hay mucho que esperar.

 

 ¿Cuál es la primera razón del hombre para comenzar? 

Descubrir que la adversidad tiene el don de despertar talentos que en la prosperidad hubieran quedado dormidos. Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada.

Un gran profesor de la palabra de Dios 

En 1984 recibió la orden sacerdotal, el 21 de diciembre.
Estudio en Roma en las pontificias Universidades Gregoriana y Santo Tomás de Aquino, obteniendo el Doctorado en Teología.
Canónico por la Pontificia Universidad Católica Argentina con una tesis sobre el Cónclave y la elección del Obispo en Roma. Por la que mereció la máxima calificación.
Se especializó en Mariología en la Pontificia Facultad de Teología en Roma.

Juez del Tribunal Eclesiástico Bonaerense y Profesor de Teología de la UCA, donde fue conceptuado por los alumnos con un alto puntaje 4,98 sobre 5.
Entre otros títulos Acompaña a los enfermos como Capellán del Sanatorio Otamendi y en la celebración de los sacramentos en la Parroquia Madre Admirable de Buenos Aires.
Sus libros: Palabras de Esperanza (2003), Salir al encuentro (2005), Sácianos con tu palabra (2007), Un farol para el alma (2008), El sistema electivo del Romano Pontífice (2011), Abriendo caminos (2012) y Semillas de alegría (2013)
Además ha llegado a los 3.982 destinatarios con los audio de la reflexión del evangelio en forma diaria, sin contar los reenvíos.