Ensanche. Para comenzar con los trabajos sobre la Ruta 40, entre Calle 5 y Calle 8, la firma Panedile tuvo que disponer de una serie de terrenos a ambos lados del acceso.

El conflicto entre la firma Panedile y Vialidad Nacional, sobre el ensanche de la Ruta 40, entre Calle 5 y Calle 8, parece haber llegado a un límite del cual no se puede avanzar. Fuentes de la empresa aseguraron que la firma constructora no puede seguir con los trabajos porque no están finalizados los procesos de expropiación de los terrenos, a ambos lados del acceso. Además, manifiestan que han incurrido en “gastos improductivos” que perjudicaron el avance de la obra, que la entidad nacional no los quiere asumir. Entre esos gastos y los certificados de obra no cancelados, según fuentes de la firma, la deuda ascendería a $210 millones. Desde Vialidad Nacional explicaron que Panedile reclama mucho dinero, que las demoras en las expropiaciones existen pero que son menores y que hubo irregularidades en el despido del personal, por lo que le anunciaron que les enviarán cartas documento. Incluso, no descartan rescindir el contrato con Panedile.

En el medio está la provincia que trabaja a destajo como mediadora porque quiere que la mejora sobre la Ruta 40 se complete y que se reincorporen los casi 200 trabajadores que ya quedaron en la calle. De no suceder, el Gobernador ya adelantó que buscarán poner en marcha el plan de pavimentación 2.000 cuadras y, de esa manera, sumar a los trabajadores que han quedado cesanteados. (Ver recuadro).

El ensanche de la Ruta 40, entre Calle 5 y Calle 8, es una obra nacional que comenzó en abril de 2016 por un pedido de la provincia, ya que era muy necesaria para favorecer al tránsito en esa zona, por la afluencia del Estadio del Bicentenario. El Ejecutivo local acordó hacer los desembolsos y que Nación se los reintegrara después. En noviembre de ese mismo año, la administración macrista intimó al Gobierno local a que le remita la obra, algo que sucedió al mes siguiente.

La obra de ensanche de la Ruta 40 fue licitada en 2015 por un 554 millones de pesos.

Ese cambio de jurisdicción es lo que precipitó diferencias con la firma ya que, según explicaron fuentes calificadas, Vialidad Nacional no quiso reconocer los gastos incurridos por la empresa, gastos que no tienen que ver con la obra directamente, sino con trabajos necesarios para comenzar con el ensanche, como las mensuras de todas las parcelas necesarias para iniciar las tasaciones por parte del Tribunal de Tasaciones de la Nación y la expropiación por parte de Vialidad Nacional. Además, explicaron que como hasta el día de hoy las expropiaciones de la zona no se han completado, la empresa no está realizando un trabajo eficiente, hay ciertos lugares a los que no puede acceder, lo que ha generado gastos excesivos en los 15 meses que lleva la obra.

“La plata no es la causa del problema”, aseguraron fuentes de la empresa Panedile.

Según fuentes de la empresa, el monto que reclama Panedile por esos gastos y que la cartera nacional no quiere reconocer, por entender que son elevados, asciende a los 135 millones de pesos, sin contar el pago de los certificados de obras que no se han realizado desde enero, que serían $75 millones más, aproximadamente y siempre según los mismos voceros, quienes reclamaron estricto off para poder brindar los datos.
Sobre la disputa habló el gobernador Sergio Uñac, quien en rueda de prensa confirmó que “hay un conflicto entre las partes por los gastos improductivos que el Estado Nacional ha objetado, aunque estamos tratando de mediar para que el conflicto se termine”, aseguró.

Postura nacional

Patricia Gutiérrez, delegada regional de Vialidad Nacional, había dicho que la empresa recibió en su momento un 20 por ciento de adelanto de obra y hasta el momento sólo certificó el 30 por ciento de ese adelanto.

Trabajadores

359 Es la cantidad de personal que llegó a tener la empresa Panedile trabajando en la obra de la ruta 40. Luego empezó el conflicto y los despidos.

Desde el organismo nacional explicaron que los fondos de la obra están, pero que la empresa es “caprichosa” porque no quieren el traspaso a la órbita nacional. Desde la firma aseguraron que no hay problemas quien la pague, siempre y cuando el reclamo de la deuda sea aceptado.