Rusia y China no quieren depender del dólar

Rusia y China han incrementado sus reservas de oro de forma notable en los últimos años, en un movimiento que desde algunos sectores se interpreta como un intento de desvincular sus respectivas economías del dólar, la divisa en la que se expresa el precio del oro.

Según publica el diario ruso Sputnik, si el dólar deja de desempeñar un papel relevante como la principal divisa de las reservas globales, el mundo experimentará una radical transformación política y económica.

Durante los últimos años, tanto Rusia como China han estado comprando de forma activa importantes cantidades de oro para sus reservas, que han aumentado de forma significativa. Los últimos datos publicados por el Consejo Mundial del Oro, el pasado 5 de junio, señalan que Rusia, tras adquirir otras 7,2 toneladas de oro el pasado mes de mayo (siguiendo la tendencia iniciada en 2016), ha elevado sus reservas a 1.687,3 toneladas.

Por su parte, China también ha incrementado sus reservas de oro en los últimos años de forma notable. Según los últimos datos, las reservas de oro del Banco del Pueblo ascienden a 1.842,6 toneladas. Aunque de forma oficial han permanecido inalterables durante los últimos meses, varios analistas especulan con la posibilidad de que el país haya estado incrementando estas reservas de forma secreta.

Según señala a Sputnik Philip Klinkmüller, experto financiero de Hopf-Klinkmüller Capital Management, se puede afirmar que existe una tendencia por parte de Rusia y China de comprar oro para acabar con su dependencia del dólar. El analista señala que, durante los próximos años, los mercados financieros van a ser testigos de una importante devaluación de la divisa estadounidense.

“Nuestras estimaciones apuntan a una tendencia descendente en el tipo de cambio del dólar durante los próximos 15 años. A largo plazo, no puede garantizarse que el dólar siga siendo la divisa de las reservas globales”, apunta Klinkmüller en el diario ruso.

El oro ha sido tradicionalmente una parte importante de las reservas de Rusia y China. Y el dólar es la divisa en la que se denominan aproximadamente el 60% de las reservas globales.

Por una parte, el oro es una reserva fundamental en caso de crisis, y por la otra, las reservas de oro ayudan a compensar las posibles pérdidas derivadas de la fluctuación del dólar.

Al acumular oro, Rusia y China consiguen ser más independientes a la hora de negociar con este metal y, de paso, reducen su dependencia del dólar, según señala a Sputnik Jochen Stanzl, analista de mercados de CMC Markets. “Si el país solo compra una divisa, se vuelve demasiado dependiente de su tipo de cambio. Al comprar oro, el banco central consigue diversificar sus recursos y aumenta la solidez de sus activos nacionales”, afirma.

Según Klinkmüller, Rusia quiere actuar de forma más independiente del dólar y usar el oro como instrumento de pago en los mercados internacionales. Una de las razones que le impulsan a ello es la imposición de sanciones comerciales y de inversión por parte de los Estados Unidos y la Unión Europea debido al conflicto con Ucrania.

Por su parte, China es el mayor comprador global de oro, una posición que va a mantener durante los próximos años. Las razones que le impulsan a ello son utilizar las reservas de oro para impulsar su divisa nacional, el renminbi, que fue incluido el año por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el grupo de divisas reserva.

Además, China cuenta con un importante déficit comercial exterior con los Estados Unidos, y la acumulación de oro le permite reducir su dependencia de EE UU.

A pesar del interés de ambos países por la compra de oro, sus operaciones no están propiciando una subida de los precios del metal en los mercados globales.

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