Finalmente, en el referéndum la sociedad italiana decidió rechazar la reforma de la Constitución propuesta por el primer ministro Matteo Renzi. Como consecuencia, el funcionario anunció  que renunció al cargo.

 

«El No ganó en forma clara y neta», declaró Renzi, con la voz entrecortada, en conferencia de prensa. «Asumo la responsabilidad de la derrota. Mi experiencia como jefe de gobierno hasta acá llega», agregó.

 

«Entregaré la renuncia», adelantó el líder del Partido Democrático, quien deberá presentar su dimisión al presidente de la República, Sergio Mattarella. «He perdido. Pero en la política italiana no pierde nunca nadie. No ganan, pero ninguno pierde. Yo he perdido y lo digo en voz alta».

 

Renzi, quien había condicionado su permanencia en el cargo con el resultado del referéndum, perdió en la consulta popular con una diferencia de unos 10 puntos, según los sondeos a boca de urna.

 

 

Según las estimaciones de la televisión pública Rai y el canal privado La 7, entre el 56%-60% de los italianos votó No a la reforma contra el 40-44% que votó por el Sí.

 

«Ha sido una fiesta de la democracia. Estoy orgulloso de que los ciudadanos se pronunciaran sobre la reforma en si. Felicitaciones a los líderes del no», añadió Renzi. La consulta popular tuvo una alta participación por parte de los votantes. De los 50 millones de italianos llamados a las urnas, casi el 70% se pronunció sobre la reforma constitucional.