Qué pasará con el oro cuando ya se haya extraído todo el que queda en el subsuelo?

EL ORO Y SU HISTORIA


La mayor parte del oro que queda en el subsuelo terrestre ya ha sido extraído y aún se sigue usando el 85% del oro minado en la historia de la Humanidad. ¿Qué futuro le espera a este metal cuando ya no quede más?
En HowStuffWorks, una página web dedicada a la educación y la explicación de conceptos complejos, se hacen la misma pregunta que nos ronda a todos en la cabeza: cuál es el futuro del metal áureo, al ser relativamente escaso y haber sido extraída la mayor parte de este mineral, de acuerdo con las reservas conocidas.

Como se pone de manifiesto en este estudio, es importante recordar que una parte significativa de la oferta mundial del oro se encuentra en las reservas de los bancos centrales o tesaurizado por individuos que lo quieren como bien de inversión. Según algunas estimaciones, esta banda, conocida como bar hoarding (barra de acaparamiento) representa 214 toneladas métricas de oro, según National Geographic.

El reciclaje juega asimismo un papel importante, dado que aproximadamente el 85% de todo el oro extraído se sigue utilizando en la actualidad, por lo que en esta página se afirma, literalmente, que » el oro en su joyería favorita podría haber brillado una vez en el tocado de un rey inca o azteca».

Algunos científicos están buscando este metal más allá de nuestro mundo. Ya en 1998 la nave espacial NEAR (Near Asteroid Rendezvous) pasó cerca del asteroide Eros y envió datos que indicaban que el mismo era un vasto almacén de metales. Si se trata de un caso similar a los meteoritos que suelen estrellarse contra la Tierra, debe contener alrededor de un 3% de metal. Por sus dimensiones, los científicos de la NASA estimaron que Eros podría albergar unas 18.100 millones de toneladas métricas de oro, así como cantidades similares de oros metales, como platino o aluminio.

En nuestro planeta, los buscadores siguen investigando la posibilidad de encontrar nuevos yacimientos usando nuevos métodos altamente sensibles de detección. Estos nuevos métodos aumentan enormemente la probabilidad de descubrimiento de nuevos filones aprovechables. Así, por ejemplo, una mina de oro cercana a Calin, Nevada, está produciendo oro de baja ley en un gran depósito que se abrió en 1965, después de que el trabajo científico y técnico intensivo se había completado. Existen otros depósitos con las mismas características.

En cualquier caso, sea donde sea el ligar donde se abran nuevas minas, las empresas mineras deberán centrarse más en el impacto ambiental de la explotación. La extracción de una sola onza de oro requiere remover 227 toneladas métricas de rocas y minerales, y produce efluente, un líquido ligado con cianuro procedente de los procesos de extracción y refinamiento que usualmente arrojado en alta mar. La campaña No Dirty Gold (no al oro sucio), dirigida por Earthworks, sin ánimo de lucro, busca elevar los estándares ambientales de la industria minera a escala planetaria. Esta campaña ha conseguido el apoyo de treinta de las principales compañías de joyería a nivel mundial, persuadiéndolas de dejar de vender oro procedente de minas que lo hayan obtenido con métodos cuestionables.

Según HowStuffWorks, esta campaña es poco probable que detenga la demanda mundial de oro, pero tal vez nos haga darnos cuenta de que los anillos que llevamos en nuestros dedos tienen una vida y una historia más allá de la nuestra.

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