¿Por qué Isela Costantini renunció a la presidencia de Aerolíneas Argentinas? Numerosos elementos que explican este final. Según el Ministerio de Transporte, la desvinculación se debió a «motivos personales», mientras que la propia ex CEO de General Motors notificó su decisión en una carta de despedida que envió a los trabajadores de la empresa aérea: «Como ha sido mi costumbre en estos meses quería acercarles unas líneas sobre lo que ya habrán visto en los medios de mi desvinculación del Grupo. Evidentemente estoy dando un paso al costado». Sin embargo, la fuerte presión que sufrió desde agosto por parte los vicejefes de Gabinete Gustavo Lopetegui y Mario Quintana, y también del ministro de Trasporte, Guillermo Dietrich, explica este desenlace.

 

De acuerdo con lo que pudo investigar Infobae, durante los últimos meses, en particular desde agosto, hubo fuertes presiones sobre la funcionaria que empujaron a este final. «Fue bastante sorpresivo que la renuncia se filtrara ayer al mediodía, porque primero se anunciaría su salida a los gerentes en una reunión que estaba agendada para las 15:30, pero de repente, a las 14, ya se empezaba a publicar la noticia y se conocía el nombre del ex presidente de Intercargo Mario Dell Acqua, un ex Techint muy cercano a Guillermo Dietrich, como su sucesor», señaló a este medio una fuente cercana a Aerolíneas Argentinas.

 

En los 352 días que estuvo al frente de la empresa estatal, Costantini tuvo que pelear en dos frentes. «Isela peleó sola contra los seis gremios que hay adentro, y nadie del Gobierno la ayudó. Además, tuvo que hacerse cargo de reducir el déficit operativo porque le redujeron los subsidios que le daría el Estado: primero a unos 450 millones de dólares, y luego a 260 millones de dólares, y tuvo que renegociar una enorme deuda flotante que le dejó la anterior gestión de La Cámpora», agregó la misma fuente.

Isela Constantini y Mario Dell’Acqua

 

Esas exigencias habrían reducido su margen de maniobra dentro de la empresa y provocado un gran desgaste de su gestión. De manera puntual, las fuertes presiones para reducir el déficit de la compañía habrían sido el detonante. En un principio, Costantini fue controlada por Lopetegui, el ex CEO de LAN con quien tuvo varios encontronazos; luego, el control pasó a manos de Quintana. Ambos implementaron un modelo de supervisión de tareas, que se replicó en el Gabinete y que llegó a molestar a varios ministros. Por ejemplo, Alfonso Prat-Gay (Hacienda) le comunicó su molestia al propio presidente Mauricio Macri.

 

Costantini redujo el déficit de unos 1000 millones de dólares iniciales a los 340 millones con los que terminará el año, pero al parecer eso no fue suficiente. En septiembre último, la ex titular de Aerolíneas Argentinas expuso en el Foro de Negocios Internacional que se realizó en el CCK. En aquel momento, argumentó: «Como no teníamos el coraje de pedir esa suma, empezamos a trabajar para reducir la deuda refinanciando en gran parte. El potencial de los recursos de Aerolíneas Argentinas nos permite pensar que podríamos llegar al déficit cero en cuatro años. Creemos que podemos tener una empresa que no pierda plata, y que pueda seguir conectando al país».

Isela Costantini

 

Otro de los problemas que se mencionaban puertas adentro de la empresa es que Costantini tuvo serios reparos para aceptar la incursión de las aerolíneas low cost como la colombiana Avianca, que por medio de la compra de MacAir, una ex empresa de la familia Macri, podrá operar en Argentina desde principios del 2017.

 

En su corta gestión, Costantini fue obligada a eliminar los vuelos a la Patagonia, cerrar las rutas a Brasilia, Belo Horizonte y La Habana. Además, recortó un 30% los costos no operativos, despidió a unos 400 trabajadores para dejar una planta de 12.100 empleados, lo que generó preocupación en algunos sindicatos que todavía creen que podría haber una privatización de la misma. Además, la semana pasada anunció la suspensión del servicio de viandas en los vuelos de menos de dos horas de duración.

 

Pero todo se precipitó. Una reunión en la oficina de Guillermo Dietrich en el Palacio de Hacienda el pasado martes fue definitiva. Duró muy poco. El funcionario le presentó una sola opción: que presente su renuncia y quede como asesora de la empresa por un tiempo, según revelaron a Infobae desde Casa Rosada. Los funcionarios del Gobierno que supervisaban sus tareas también habían mostrado molestias porque Costantini amplió el servicio de los colectivos Arbus que traslada los pasajeros entre Aeroparque y Ezeiza a precios mucho mas económicos que los de la empresa Manuel Tienda León. Esta última, según se comenta en los pasillos de Aerolíneas Argentinas, fue una de las que aportó fondos para la campaña de Macri en las últimas elecciones.

Cuando Costantini presentó un nuevo avión

 

La salida de Constantini de Aerolíneas Argentinas no es un hecho menor. Fue la CEO convocada por Mauricio Macri que es despedida. Tampoco es un hecho menor que varios ministros y secretarios de Estado se hayan enterado por los medios de su salida. «Otra de las desprolijidades que cometieron fue la llegada de Dell’Acqua al edificio de AA en Aeroparque ayer a la mañana para hacerse cargo de la empresa. Muchos gerentes que estaban allí no sabían que venía a hacerse cargo», ampliaron desde el Ejecutivo a este medio.

 

Llama la atención cómo el Gobierno en la última parte del año toma una decisión de estas características: despide a la empresaria con mejor currículum que había entre los CEO que convocó Macri a principios de año. Esta joven empresaria brasileña de origen argentino, de 45 años, fue la CEO de General Motors para Argentina, Paraguay y Uruguay hasta fines del año pasado. En el 2013, la revista Fortune la distinguió en el puesto 37 entre las 50 empresarias con mayor poder en el mundo. En el 2015 fue nombrada CEO del año.

 

Fue la única presidente en la historia de la Asociación de Fabricantes de Automóviles de la República Argentina (ADEFA) y la primera mujer en presidir un Coloquio de Idea. También fue la única mujer que llegó a la presidencia de Aerolíneas Argentinas. Todos pergaminos que no pueden mostrar los funcionarios que la supervisaron en su tarea y decidieron que se tenía que ir, a pedido de quien la convocó: el presidente Mauricio Macri.

 

Fuente: Carlos Arbia – Infobae