PTA – Impactante: Anchipurac y su parque de arte, único

Por primera vez te mostramos todas las obras ganadoras del concurso que se están terminando de colocar en el predio.

Antes de pisar parte de las 6 hectáreas del Centro Ambiental Anchipurac, uno advierte que se viene algo único. La arquitectura del primer edificio bioclimático de San Juan impacta con su modernidad y al mismo tiempo (quizás su mayor logro) logra mimetizarse con el paisaje.

A partir de entonces, las maravillas se suceden sin parar, contando las 19 esculturas del parque, las plazas que sintetizan los circuitos, y el paisaje, con la imponente sierra Chica al alcance de la mano.

La idea del paseo de obras con material reciclado surgió de la sinergia entre el secretario de Ambiente, Raúl Tello, la directora del Centro, Claudia Agnelli, y Mariela Limerutti, quien entonces era secretaria de Cultura de la Provincia.

Por primera vez, Tiempo de San Juan recorrió las obras y las muestra, una por una. Las mismas fueron seleccionadas entre 40 proyectos de artistas de varios países que participaron en la convocatoria realizada por la Secretaría de Estado de Ambiente, en diciembre de 2017, con una consigna: que usaran en sus obras materiales reciclados.

Por una cuestión fortuita, quedaron 19 obras en Anchipurac, una por cada departamento de la provincia. Jan Hektor, el referente de comunicación del Centro Ambiental, acompañó el recorrido por las obras y fue explicando sus significados e interpretaciones.

La mayoría de las obras ya están colocadas y otras pocas están en ese proceso.

1-Inmersión telúrica, de Oriol Texidor usó la técnica de Tapial que consiste en construir muros con tierra compactada a golpes y empleando un encofrado para contenerla. Como Oriol tomó tierra del lugar, la obra se funde mágicamente con el cerro y de allí emerge la figura humana que va cambiando según la posición del sol.

 

2-Clamor de la Tierra, de Mirta Romero, experta en madera y metal, representó la montaña, el rayo (Anchipurac en idioma allentiac) y el espejo de agua, sintetizando el concepto del parque.

 

3-Geo y Eolo, de José Luis Martínez, es una obra dinámica ya que incluye al viento que mueve los tanques de 200 litros (cortados a la mitad) y pintados de colores primarios, de manera que cuando el viento es fuerte el molinete se ve blanco.

 

4-Hasta florecer, de Roxana B. Viotto, la obra representa una flor cuya estructura está realizada con pequeños hierros soldados. Adentro, la artista colocó bolsas de polietileno grueso y de colores intensos que se ven bajo el entramado de hierro. Representa la basura que se tira en lugares donde crece la flora autóctona.

 

5-La huella humana, de Elisa B. Dall´Occhio, usando diarios viejos para representar el corte de un árbol y lo enmarcó con metal en desuso.  También se puede interpretar una huella humana en los anillos de la “madera”, la mano del hombre en la intervención de la naturaleza.

 

6-Naturaleza en evolución, de Lily Wicnudel y Ana Repetto. Para mostrar la rudeza de la flora las artistas proponen figuras orgánicas. Se aprecia en ellas la aridez del lugar pero desde lo orgánico con organismos realizados íntegramente en cerámica horneada con un arduo proceso de elaboración.

 

7-Unidad en la diversidad, de Alberto Álvarez, acá el artista trabajó con metales fundidos soldados sobre un molde en miles de tramos. La obra representa los cuatro elementos de la naturaleza a través de cuatro tubos (fuego, aire, agua y tierra), mientras que el quinto elemento,  la esencia, es el que conecta los otros cuatro. La posición del sol y las sombras juegan magníficamente con la obra.

 

8-Sol y Luna, de Natalia Abot Glenz, la obra apuesta al juego de las latas de aluminio con el movimiento. El nombre de la pieza responde a su profunda vinculación con el Sol y la Luna que representan lo profundo de la vida y sus ciclos. La idea es que el visitante pueda tomar asiento adentro de la obra y protegerse del sol por unos minutos. Aún no está colocada.

 

9-El arquetipo, de Lisandro Vinzio Maggio, se trata de una mega escultura de 6 x 6 metros donde el artista  trabajó con formas geométricas. No está colocada aún pero aseguran que se trata de una figura hipnótica. Fue realizada, al igual que el resto, con metales viejos y en el interior tiene un cubo de plásticos pet.(Sin colocar)

 

10- Flor del desierto, de Humberto Costa y Raúl Eduardo Portillo, dos flores realizadas completamente de gruesas planchas de hierro soldadas entre sí que recuerdan las hermosas flores de los cardones y cactus.

 

11-De cumbres y de valles, de Facundo Bustelo Tejada quien representó a San Juan en sus distintas altitudes usando la técnica de tapial. Cada macizo de tierra compactada representa la altura de algún departamento y del Valle del Tulum.

 

12-Ensayo sobre el calor, de Carlos González Gutiérrez. La original obra tiene un  vidrio con grasa grafitada y cuando hace calor empieza lentamente a cambiar de color, al igual que cuando la temperatura baja. La idea es mostrar cómo la energía calórica afecta ciertas sustancias, en este caso con representaciones visuales muy interesantes.

 

13-Resurgimiento, de Martín Fernando Quiroga/ Gerardo Muredu/ Francisco Godoy (colectivo Nave de Piedra). Un hombre formado con hierros reciclados y piedra está trabajando la tierra con un azadón. Los dedos de metal se aferran a la herramienta para concretar una de las tareas más antiguas y nobles de la humanidad.

 

14-La biodiversidad ¿es en sí?, de Eduardo Cercós Mirats. El artista representó un corte a la tierra con sus gamas de colores y en formato circular, usando hierro, vidrio y decenas de elementos que incluyó en el corazón de la obra.

 

15-Bitácora en Botella, Gustavo Jesús Balmaceda y Amanda Yantorno, trabajaron la noción del tiempo y realizaron un reloj de arena que se puede mover. Las capas de la tierra están representadas en tres niveles de cajas de vidrio a las que rellenaron con materiales y elementos viejos que se acumulan en cualquier casa.

 

16-Alegoría a la vida, de Jennifer Calderón usó la cerámica para modelar caras que miran al sol como proponiendo una alabanza. Para representar lo urbano se colocaron vigas de hierro oxidado como si fueran edificios pero también se incluyó el verde en un mínimo jardín donde una incipiente trepadora escala por los “edificios”.

 

17-Oda al agua, de María Candelaria Tascheret, advierten que la obra no está terminada y que la escultora trabaja con el vidrio que llevará y que se irá posicionando de tal manera que jueguen con  la luz del sol. La obra tiene 5,60 metros de alto.

 

18-Soplo, de Claudia E. Ceminaro, una artista que es experta en trabajar con caños de PVC realizó una estrella que parece de metal. En principio la idea era que el viento soplara por los caños creado sonidos pero el viento es muy intenso en esa zona y decidieron priorizar la preservación de  la obra en el lugar por eso se taparon las aberturas de los extremos.

 

19-Gota del desierto, de Beatriz García de Huertas. Con 5.000 latas, lijadas una por una y con una  capa laminada por dentro, la artista representó una gota que se rompe al momento de caer. La idea es que cuando se vea represente casi un espejismo ya que por adentro se reflejará todo creando una ilusión.

 

El edificio también proyecta un gran mural y esa obra fue ganada por el proyecto “Evocar”, de Eneida Rosso, quien actualmente trabaja en el mismo.

“Todo en el predio, edificio, plazas, obras, está enfocado a la concientización del ambiente”, aseguró Hektor.

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