PERU – Buenaventura optimizará la infraestructura de sus minas subterráneas en 2018.

La medida forma parte del programa denominado “eliminación de cuellos de botella”, que busca obtener una mayor eficiencia y reducir los costos de operación en distintas unidades de la compañía.

Así lo informó el gerente general de Buenaventura, Víctor Gobitz, en la presentación realizada en el marco de las celebraciones por el 74° aniversario del Instituto de Ingeniero en Minas del Perú (IIMP), organización que preside.

El ejecutivo explicó que el plan contará con un presupuesto menor a los US$100 millones y se aplicará en las minas subterráneas de Tambomayo, Orcopampa (ambas en Arequipa), Uchucchacua (Lima) y Marcapunta (Pasco).

“Esto nos permitirá también ganar holgura en la extracción de mineral y desmonte; por ende, incrementar los programas de exploración que amplíen la vida útil de estas unidades”, afirmó.

Además, Gobitz señaló que Buenaventura tiene planificado el crecimiento de la mina de plata Uchucchacua, integrándola en un futuro con el proyecto Yumpaq, ubicado a sólo cinco kilómetros de distancia. Este año esta mina producirá cerca de 18 millones de onzas de plata.

“No solo queremos extender la vida útil de Uchucchacua sino también apuntar a su crecimiento. En la actualidad es una operación de cuatro mil toneladas por día, pero los números en términos de reservas y recursos son halagüeños y nos dicen que podemos llegar a seis mil toneladas por día”, afirmó.

A esto se suma que ka compañía, junto a sus socios de Newmont Mining Corp, aprobaron el proyecto Quecher Main para extender la vida de mina Yanacocha hasta el 2027, con una producción de 200 mil onzas de oro por año.

“Con ello tendremos el tiempo suficiente para desarrollar un proyecto ordenado y robusto de sulfuros de cobre y contenido de oro dentro de la huella actual de Yanacocha”, refirió. El proyecto Yanacocha Sulfuros requiere unos tres años para lograr una madurez de factibilidad y se tome una decisión, sostuvo.

Otro de los desafíos de Buenaventura es la integración de Marcapunta Norte y Sur, operada por su subsidiaria El Brocal, lo que mejoraría no solo la infraestructura minera, sino acercaría la extracción de mineral a la planta concentradora.

Este proceso permitiría casi duplicar su producción de siete mil a 13 mil toneladas por día. “Creemos que el 2018 será un año muy importante para El Brocal en términos económicos y de producción”, agregó.

En el caso de la producción de cobre de la mina subterránea Marcapunta, señaló que se cuenta actualmente con nueve clientes, a diferencia de años anteriores. Por ello, se ha visto la oportunidad optimizar el método de minado e implementar un sistema de relleno cementado, de manera que se maximice la recuperación del yacimiento.

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