Así lo destaca un reciente estudio de S&P Global Market Intelligence, el cual da cuenta que en los últimos diez años han sido determinados 215,5 millones de onzas de oro en 41 descubrimientos, frente a las 1.726 millones de oz en 222 emprendimientos contabilizados en el periodo de los 18 años previo.

Además, la entidad prevé que para la próxima década el oro en los principales descubrimientos podría solamente aumentar en unas 363 millones de onzas.

Según detalla el estudio de S&P Global, un factor que ha contribuido a la falta de descubrimientos importantes es un cambio de enfoque en el ámbito de la exploración. La industria ha hecho un marcado cambio en su foco, con una caída en la participación de los presupuestos para exploración greenfield a más de la mitad desde la década de 1990.

Tanto las compañías netamente enfocadas en la exploración como los productores han redirigido sus gastos; en el caso de las junior incrementado su actividad en depósitos ya conocidos, en tanto que las compañías major han optado por centrar esfuerzos en sus actuales operaciones. Y si bien se han hecho algunos grandes descubrimientos en proyectos de ya avanzada etapa de desarrollo, S&P Global  advierte que el potencial de encontrar un nuevo gran depósito en esas áreas en menos probable que en otros emprendimientos más riesgosos y de exploración base.

Mayores descubrimeintos

De las 215,5 millones de oz de oro contenidas en 41 descubrimientos realizados en la pasada década, casi la mitad (105,8 millones de oz) corresponden a diez grandes yacimientos. El mayor es Haiyu (2011), ubicado en la provincia china de Shandong, con un estimado de 16,4 millones de oz en reservas y recursos de oro. Más atrás se ubica Goldrush, descubierto por Barrick en 2011 y que se localiza en el estado de Nevada, con 13,2 millones de oz, siendo también uno de los con mayores leyes: 8,9 g/t Au. La minera espera iniciar su operación en 2021 – 2022, con  una producción prevista de 500.000 oz anuales de oro en doré.