El avance de la movilidad eléctrica a nivel global está constituyendo un aporte relevante al cuidado del medio ambiente, objetivo en el que también es relevante los niveles de sostenibilidad con que se lleva a cabo el proceso de manufactura de los vehículos eléctricos y sus componentes. En esa línea, las prácticas con que se obtienen las materias primas que son utilizadas, tales como el cobre y el litio, es otro factor a tener en cuenta.

Al respecto, el Dr. Humberto Estay, investigador del Advanced Mining Technology Center (AMTC), comenta que “la situación actual nos parece una paradoja, ya que el litio se está presentando como uno de los elementos claves que pueden contribuir a limitar los efectos del calentamiento global, mediante su uso en electromovilidad. Sin embargo, su producción podría dañar severamente el ecosistema de los salares en los países productores (desde salmueras, como es el caso de Chile). Es decir, el aporte de litio a la reducción de la huella de carbono, en el contexto actual, está generando una huella hídrica importante”.

El profesional puntualiza que “por ahora, a los productos mineros y particularmente al litio no se les exige un sello de calidad ambiental, una especie de ‘certificado verde’ que sea capaz de garantizar una producción con mínimo impacto al entorno. Sin embargo, en el mediano plazo, producto de la presión social por generar acciones en un contexto de crisis climática, no sería extraño que países desarrolladores de baterías prefieran productos de fuentes con menor impacto ambiental”.

Retos productivos

Actualmente el litio en Chile se produce a partir de la extracción y tratamiento de salmueras de salares, particularmente del salar de Atacama, donde operan las dos compañías productoras de litio (SQM y Albemarle) activas en el país.

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El tratamiento de salmueras considera una primera etapa de concentración y purificación de litio, mediante el uso de piscinas de evaporación solar. “Esta etapa usa la acción de la radiación solar y los vientos del desierto chileno para evaporar el agua contenida en las salmueras, concentrando de esta forma las diversas sales que están contenidas en ellas. Dado que las diversas sales tienen características químicas diferentes, algunas alcanzan su punto de cristalización y precipitan en las piscinas, con lo cual se va purificando la salmuera. Finalmente, se logra una salmuera concentrada de litio, con menores contenidos de impurezas, que se procesa en plantas para obtener carbonato de litio”, detalla el Dr. Humberto Estay.