(Huella Minera) El Subsecretario de Energía y Minería de Mendoza, considera que, si hace falta, reglamentará la Ley 7722 porque “la minería sí se tiene que desarrollar”. Prefiere no hablar de proyectos mineros, sin antes tener definida una política de Estado minera. Están en conversaciones con Vale para saber el destino de Potasio Río Colorado porque la compañía no tiene caja para afrontarlo tal cual está planteado hoy.

-¿Qué se busca con esta iniciativa del Espacio de Diálogo?

-Nosotros sabemos que Mendoza tiene diferentes realidades y se pueden analizar de forma individual. Por un lado, sabemos que tiene un potencial interesantísimo a ser explotado, sabemos que necesita desarrollar su economía por fuera de los vectores tradicionales que ya no están ofreciendo las condiciones de crecimiento y de trabajo que el crecimiento de la provincia está demandando. Y por otro lado, tenemos algunas limitaciones desde el punto de vista ambiental, respecto a algunos insumos como el agua y algunas realidades culturales que no pueden ser ignoradas. Estamos tratando de romper el paradigma de discutir desde las limitaciones contra las potencialidades, desde el miedo contra el hambre y sentarnos todos en la misma mesa, en el mismo espacio. Estamos tomando la total dimensión del problema para comenzar un diálogo.

Estamos intentando escuchar a todo el mundo, intentar que todo el mundo exponga su punto de vista desde lo positivo y no desde lo negativo. Esperamos que todas esas opiniones estén fundamentadas y sino traeremos a los especialistas para que nos ayuden a separar lo que tiene fundamento y lo que no lo tiene, tanto de un extremo como del otro. Y a partir de todo este trabajo, toda la información donde vamos a repasar los temas legales, ambientales, del agua, control y todos aquellos que tengan influencia en la sociedad, tener un paquete de información útil que le permita al Gobierno definir una política de Estado para el desarrollo de la actividad minera en Mendoza; y herramientas de evaluación específicas y planes de trabajo que nos permitan iniciar un efectivo tránsito en el camino del desarrollo de la actividad.

-¿Cree que así se podrá abrir la puerta para la minería?

-No se discute si la minería se va a desarrollar o no, porque se tiene que desarrollar. El punto es cuál es el marco que vamos a usar para desarrollarla, cuáles son los límites desde el punto de vista ambiental, social y económico, entenderlo, procesarlo y diseñar una política que nos permita llevar a su máximo potencial la actividad en la provincia respetando los límites que tenemos y que debemos conocer.

Esta es la apertura del proceso, de acá iniciamos un proceso que durará tres o cuatro meses donde vamos a identificar las diferentes áreas en las que vamos a dialogar y exponer nuestro punto de vista, y tendremos todas las reuniones para que todos puedan exponer su punto de vista. Esto es largo, llevará su tiempo y vamos a meter la cantidad de horas de trabajo necesarias. Nos hemos fijado un marco temporal porque no podemos pasar a la parálisis por el análisis por el no análisis. Dentro de seis meses ya esperamos tener los lineamientos de esta política de Estado que le vamos a llevar al gobernador para que defina para dónde va la provincia en tema de minería.

-Más allá de este Espacio de Diálogo y su resultado, Mendoza es una provincia antiminera porque impide la actividad con la Ley 7722…

-No, eso es un concepto que se ha implantado de que Mendoza tiene una Ley antiminera, pero Mendoza tiene una ley que define determinados aspectos, determinados procesos que hoy no se consideran compatibles con la realidad de la provincia. Existe y la vamos a respetar, lo que tenemos que definir, lo que si podemos hacer, si hace falta, reglamentaremos la ley para diluir los grises. Pero de ninguna manera Mendoza tiene una ley antiminera.

Tiene una ley que sí restringe determinadas actividades no compatibles con algunos aspectos de nuestra realidad. La ley no está reglamentada y ahí nos damos cuenta que está faltando algo. Se tiró la ley sobre la mesa, se cerraron las puertas, se taparon las orejas y se paró de charlar. Lo que nosotros queremos romper es el silencio.

-Se conoció que Vale retomaría Potasio Río Colorado ¿cuáles son los planes?

-Nosotros hemos tenido muchas discusiones con Vale por los planes que ellos tienen respecto a Potasio Río Colorado (PRC). Ellos han explicado que no tienen recursos para iniciar la explotación por cuenta propia y como está hoy dimensionado no responde a la realidad del mercado. Lo primero que tiene que hacer la compañía, y estamos discutiendo los tiempos para que lo realice, es hacer una reingeniería del proyecto. Con esa reingeniería, Vale saldría a buscar inversiones para llevar adelante el proyecto. La situación de parálisis del proyecto no puede continuar de la forma en que está, necesitamos buscar la forma de destrabarlo y estamos trabajando con la provincia para hacerlo.

-¿Mendoza está dispuesta a resignar una parte de San Jorge si se hace binacional?

-No voy a dar opiniones sobre proyectos específicos porque sería adelantarme a las conclusiones a las que intentamos llegar. En el momento que discutimos los proyectos de manera individual dejamos de discutir de política de Estado y comenzamos a discutir sobre intereses sectoriales o particulares. Cuando tengamos una política de Estado definida y una herramienta de evaluación la aplicaremos tanto a San Jorge como al resto de los proyectos que se están intentando desarrollar en la provincia. El que esté de acuerdo con la política de Estado lo vamos a impulsar y ayudar, al que no esté de acuerdo le diremos “señores, lo siento mucho, pero esto en Mendoza no se puede hacer”

-¿Mendoza se incorporará al mapa de las provincias mineras?

-Yo creo que va a cambiar, Mendoza tiene un enorme potencial y debemos encontrar la manera de explotarla respetando nuestras realidades ambientales, limitaciones y realidades sociales. Mendoza está marcada como provincia antiminera porque nunca, pocas veces se ha intentado y sin éxito, el abrir un diálogo abierto, sincero y transparente de la minería. Cuando definamos exactamente qué se puede hacer en la provincia, seguramente encontraremos los perfiles inversores que se van a adaptar a lo que queremos hacer. Posiciones extremas siempre vamos a tener, porque no hay forma de dejar conformes a todos pero sí buscar un equilibrio.