MENDOZA – Fracking: conflicto de intereses, contaminación e informes secretos

Los locales rechazan la práctica y ambientalistas denuncian el ocultamiento de informes que revelan la polución. Qué dice el Gobierno.

Julian D’Imperio

La técnica del fracking es permitida desde marzo de este año en Mendoza.
La técnica del fracking es permitida desde marzo de este año en Mendoza. 

La cuestionada práctica del fracking sigue generando polémica y tensiones en Mendoza. A casi dos meses de ser aprobada, por decreto del gobernador Alfredo Cornejo, la explotación de hidrocarburos por fractura hidráulica no convence a un gran sector de los habitantes mendocinos ni a especialistas ambientalistas, que denuncian el ocultamiento de informes que comprueban la contaminación. Además, señalan un conflicto de intereses entre un representante del laboratorio que investiga el estado de agua que a la vez es consultor de la petrolera que explota el pozo de Malargüe.

Contaminación. Dos semanas atrás, el abogado ambientalista Enrique Viale criticó el fracking: “Está prohibida en Francia, en Alemania, en algunos estados de Estados Unidos, en Bulgaria, en Inglaterra. Hay muchas pruebas científicas que comprueban su contaminación”, afirmó en diálogo con PERFIL.

“La traducción de fracking es fractura hidráulica: a través del agua —y de muchos químicos— se fractura la roca a miles de metros de profundidad, a diferencia de los hidrocarburos convencionales que uno pincha y por la propia presión obtienen los minerales. El proceso del fracking termina con todos esos centenares de miles de litros de químicos en las aguas subterráneas, generando contaminación. De hecho el agua que les vuelve ya contaminada la dejan en pozos, generando más contaminación”, explicó el especialista.

El científico Esteban Servat (magister en Biotecnología que vivió diez años en la meca de la tecnología mundial, Silicon Valley) denunció en diáogo con este portal que “Malargüe es altamente sísmica y el fracking fractura cualquier encamisado”. “Imaginen lo que puede provocar sobre una roca madre que está a 3.000 metros de profundidad”, planteó.

Los informes ocultos. Un estudio del Departamento de Irrigación de Mendoza, designado para controlar la contaminación del agua, reveló días atrás que en la primera toma las napas de Malargüe estaban contaminadas. El informe fue difundido por Ecoleaks, una organización ambiental similar a WikiLeaks que denunció que el gobierno provincial ocultó esta información de orden público.

Servat, quien integra Ecoleaks, contó a PERFIL: “Un informe secreto del Departamento de Irrigación de Mendoza que analizó cinco muestras piloto del fracking y las mismas revelaron contaminación por hidrocarburos en napas de agua, ya que dos de ellas tenían cuatro veces más del límite establecido y una siete veces más de los permitido“.

Conflicto de interés. Otro de los puntos que más polémica generaron es que, según reveló Servat, Ricardo Fuentes es a la vez consultor de la Petrolera El Trebol, que explota los recursos en Mendoza, y vicedecano de la Universidad Tecnológica Nacional de la Facultad Regional de Mendoza, donde se analizaron las muestras del agua contaminadas por esa petrolera.

En diálogo con PERFIL, Fuentes admitió ambos cargos, pero desmintió que los informes los realizara la UTN, que —sostuvo— dependen del Departamento de Irrigación. El propio decreto que autorizó el fracking establecía a esa oficina gubernamental como responsable efectiva de controlar la contaminación de las aguas. No obstante, un convenio del 2015 entre la universidad e Irrigación General resolvió que por 10 años se unificarían los laboratorios para estudiar las aguas de la región. Consultado ante esto, el vicedecano insistió en que los estudios se habían realizado en otros laboratorios.

¿Qué dice el Gobierno? Miriam Skalany, ingeniera química y directora de Protección Ambiental provincial, desmintió a este portal que exista contaminación: “Está reglamentado que se utilice agua de formación, que es agua que no es apta para ningún uso. El fluído de la estimulacion es 94,5% de agua, el 5% es arena y el 0,5% de aditivos. De esos aditivos, lo poco que puede quedar está a 2500 metros de profundidad, que es donde se realiza el proceso. Es muy improbable que afecte a las napas que están a 300 metros de profundidad“, aseguró.

La funcionaria explicó a PERFIL que los estudios que dieron contaminación fueron la “primera prueba” y que los hidrocarburos detectados eran provenientes de “la perforación del pozo inicial, en donde no habían limpiado antes de hacer la prueba”. “En las siguientes dos pruebas dio negativa la presencia de hidrocarburos, así como en la auditoría pública que realizamos. Se hizo una auditoria con investigadores del CONICET. Está todo probado”, concluyó la funcionaria provincial.

Ante los dichos de Skalany, Servat dijo que “es mentira que la fractura inicial genere contaminación de hidrocarburos, es inherente”. “Nosotros anticipamos desde Ecoleaks que el primer informe se hizo en la Universidad Nacional de Cuyo y los siguientes, que dieron negativos, estaban adulterados porque fueron realizados en la UTN de Fuentes”, dijo a este medio.

Denuncias y movilizaciones. La propia Multisectorial de General Alvear —integrada por entidades empresariales, sindicales, educativas y políticas, entre otras— pidió que no se permita el fracking hasta que no haya pruebas científicas internacionales. Además, insistió con exigir estudios que excluyan el vínculo con Ricardo Fuentes.

Por otro lado, la organización Oikos llevará adelante una denuncia penal en nombre de diversas organizaciones ambientales contra el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, y a los responsables del Departamento General de Irrigación de la provincia por “autorizar un decreto que permite la práctica del fracking que violenta la ley ambiental” y por “ocultar información pública”.

Semanas atrás, miles de personas de General Alvear se concentraron para pedir que no se permita el fracking en su provincia.

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