Para que la industria minera nacional siga evolucionando hacia una mayor eficiencia productiva, reducción de costos y rentabilidad, es y será clave cómo ésta diseñe e implemente la gestión de sus activos físicos.

Así lo estiman expertos en la materia, quienes coinciden en que al mantenimiento y la remanufacturación de equipos mineros hay que dedicarle análisis, tiempo, cuidado y recursos, para evitar detenciones operacionales.

¿El rubro está consciente de la importancia de este factor? Es un ítem prioritario, pero aún carente de acciones que permitan alcanzar niveles óptimos, afirman los consultados.

Concuerdan en que, si bien las oportunidades están a la vista, no existe en el país la suficiente sinergia entre empresas mineras, proveedores de bienes y servicios, universidades y centros de investigación, entre otros actores del sector, para crear en conjunto soluciones locales que mejoren la gestión de activos físicos.

Analítica y metas

“La minería nacional tiene la oportunidad de seguir creciendo en asegurar sus planes de producción y de reducción de costos. Un elemento es el cuidado de los activos. Hay que explorar a fondo en analítica predictiva y prescriptiva para tomar decisiones”, afirma Rodrigo Pascual, director del Laboratorio de Gestión de Activos Físicos de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

El académico sostiene que es importante acogerse a un estándar para trabajar con definiciones comunes, como la ISO 55000.

 

Rodrigo Pascual, director Laboratorio de Gestión de Activos Físicos PUC.

De acuerdo con Pascual, una gestión eficiente de los activos de producción implica establecer un alineamiento con el negocio de manera sistémica y con orientación al ciclo de vida. “Esto debe basarse en la coordinación y un sistema apropiado de medición de desempeño que asegure accountability para los diferentes tomadores de decisiones”, agrega.

Omar Allel, gerente After Market de Epiroc Chile, indica que de la gestión del mantenimiento depende la producción en cualquier industria. “Para nuestros clientes, un equipo detenido significa menos metros perforados y toneladas transportadas, o retraso en la fortificación”, advierte.

Omar Allel, gerente After Market de Epiroc Chile.

Recuerda que las máquinas pueden fallar tarde o temprano, “por eso es importante que operacionalmente se establezcan metas para los diferentes indicadores de la gestión de mantenimiento: disponibilidad, tiempo medio entre fallas y para reparar, etc. Por ejemplo, cuando los equipos se encuentran nuevos o con poco uso, se les sobre exige operacionalmente, dejando de lado el mantenimiento”, destaca.

 Planificación y recursos

José Luis Olaeta, gerente de Servicios a Largo Plazo South Cone de Metso, señala que para que una empresa sea rentable necesita que sus activos físicos funcionen a plena capacidad. “La calidad del servicio debe estar en directa relación con la eficiencia de las partes que intervienen en el proceso. Hoy, la oferta busca mejorar el desempeño tanto del equipo o la instalación intervenida, como del sistema en el cual está integrado”, enfatiza.

José Luis Olaeta, gerente Servicios a Largo Plazo South Cone de Metso.

Acota que la adecuada planificación del mantenimiento de los equipos e instalaciones de una planta minera contribuye a mejorar la disponibilidad de éstos, como también a prevenir detenciones por reparaciones no programadas, incrementando así la confiabilidad operacional.

En tanto, Poirot Escovedo, gerente Senior Operaciones Minería de Finning, promueve trabajar bajo una estrategia robusta de mantenimiento de activos. “Ésta debe integrar dotación de especialistas; seguridad como cultura; plan de producción; características de la flota de equipos (cantidad, modelo, componentes críticos y antigüedad) y del sitio (tipo de material a mover, condiciones de caminos en la mina, humedad, polvo, etc.); relación con el fabricante; y resultados financieros deseables”, precisa.

Poirot Escovedo, gerente Senior Operaciones Minería de Finning.

“También hay que evaluar el comportamiento de los equipos (performance) para aprender de la historia y anticipar amenazas. Algunas de las metodologías utilizadas son: confiabilidad de los eventos, control de condiciones, testeos de rendimiento, monitoreo en línea, y análisis de Big Data”, puntualiza.

Jorge López, Business Line Manager Customer Services South Cone de Sandvik, sostiene que la gestión de activos físicos persigue asegurar la función operacional al mínimo costo global, y mantener el estado del equipo en su mejor condición física y operativa, como si estuviera siempre en venta.

Jorge López, Business Line Manager Customer Services South Cone de Sandvik.

“Para ello, un buen punto de partida es la correcta selección de la estrategia de mantenimiento, la que depende de las horas de vida del activo y su estado general. En este trabajo deben participar las áreas de planificación mina, mantenimiento mina, ingeniería de materiales y abastecimiento. Lo anterior debe estar asociado a una adecuada programación de actividades, y a una oportuna gestión de recursos humanos y materiales (disponibilidad de repuestos de alta y baja rotación, por ejemplo)”, añade.

Aportes e innovaciones

Felipe Gallardo, subgerente de Gestión de Proyectos ETO de Metso, explica que la atención debe estar puesta en los equipos críticos que garantizan continuidad operacional, como los de la línea de conminución y beneficio del mineral. “Por ejemplo, chancadores, molinos, celdas de flotación y filtros; y los relacionados al transporte y la segregación, como bombas, harneros, correas transportadoras e hidrociclones”, puntualiza.

Felipe Gallardo, subgerente Gestión de Proyectos ETO de Metso.

Su colega, José Luis Olaeta, destaca en este sentido algunas de las prácticas introducidas dentro de los servicios de la compañía, como la optimización de paradas de planta por medio de Análisis SMED, sistema de Información de Mantenimiento CMMS y control de parámetros operacionales de equipos e instalaciones críticas, entre otras.

Por su parte, Omar Allel subraya que Epiroc ha desarrollado innovaciones tecnológicas como el Rig Control System, que automatiza funciones, aportando mayor eficiencia y seguridad en la operación. “También destaco la herramienta de monitoreo online de los signos vitales de las máquinas (Certiq); y las auditorías RigScan de inspección no invasiva de las condiciones y rendimiento del equipo, que detectan puntos que deben ser intervenidos para evitar futuras fallas”, acota.

En tanto, para Finning desde el punto de vista operacional, la prioridad son los equipos de carguío, ya que éstos no cuentan con back-up para continuidad. “Es por eso que –con una visión integral de la gestión de mantenimiento y el rendimiento de las distintas flotas Caterpillar– la empresa se ha especializado en sistemas de monitoreo, ingeniería de mantenimiento, soporte y asesorías de productividad”, resalta Poirot Escovedo.

Desde Sandvik, Jorge López menciona el Fleet Data Monitoring (F.D.M.), recientemente lanzado al mercado. “Éste permite acceder a signos vitales y data operacional de los equipos subterráneos, incluso desde un smart phone. Así, se anticipan fallas mayores y se confirman o reprograman pautas de mantenimiento”, explica, precisando que también ofrecen intercambio y reparación de componentes, como cilindros hidráulicos.

Rodrigo Pascual afirma que además del desarrollo de investigación aplicada junto a empresas colaboradoras, la PUC ha aportado poniendo sobre la mesa a la gestión de activos como un tema clave para el mejoramiento de la productividad. “Desde hace más de una década organizamos seminarios para debatir junto a expertos sobre la materia. También, a través de programas de educación profesional y asesorías con transferencia tecnológica. Pero hay que acelerar el paso, pues Chile está aún rezagado en su gestión de activos”, agrega.

Alternativa al desgaste

Ante escenarios comerciales menos dinámicos, como el reciente ciclo vivido por la minería, la remanufacturación de equipos y componentes se constituyó en una buena solución para los clientes, por costos y plazos de entrega. “De paso, abrió oportunidades a los proveedores de desarrollar una oferta con valor agregado, lo que contribuyó a darle flotabilidad al negocio”, afirma Jorge López, Business Line Manager Customer Services South Cone de Sandvik, quien hace ver que el periodo de precios bajos obligó a las compañías mineras a esforzarse en mejorar su productividad y proteger sus márgenes, “lo que ocasionó reducción del volumen de contratos y de la flota activa”, recuerda.

El ejecutivo precisa que remanufacturar resulta una alternativa cuando su costo no sobrepasa el 65% del valor de un equipo nuevo. “A eso hay que agregar que los tiempos asociados a la remanufacturación no superen el 35% de fabricación de un equipo nuevo, hecho que también debe ser considerado como elemento de juicio a la hora de decidir”, advierte.

¿Cuáles son las unidades que demandan mayor remanufacturación y por qué? Según López son los equipos como palas y camiones. “Se trata de máquinas que tienen un alto nivel de utilización, muy expuestas a daños por la circulación en el loop de producción, sobrecargas, fallas operacionales o incumplimientos de pautas de mantenimiento. Esto va afectando su confiabilidad y disponibilidad”, explica.

Al respecto, informa que Sandvik ofrece una reconstrucción parcial, llamada Extended Life, que se define según el presupuesto disponible y los alcances del equipo. “Existe una versión Plus, que incluye actualización de los módulos intervenidos, aplicando mejoras en ingeniería y su customización, de acuerdo con los requerimientos del cliente. Se utilizan partes y componentes originales, y la garantía es por sobre los módulos intervenidos”, puntualiza.

También, la compañía dispone de Reborn, o reconstrucción total a precio fijo, en la que se aplican partes originales y componentes nuevos o remanufacturados por Sandvik.

En tanto, Jorge Carrizo, gerente de Servicio de Liebherr, estima que la remanufacturación permite mantener equipos operativos por más tiempo a un menor costo, sin invertir en la compra de modelos nuevos.

Jorge Carrizo, gerente de Servicio de Liebherr.

“Durante el ciclo de precios bajos del cobre se aplicaron dos modalidades de atención a los equipos: la remanufactura, que es llevar un componente usado a cero horas, es decir una reparación completa y garantizada; y la reparación puntual al componente, donde sólo se garantizan las partes nuevas cambiadas. Este proceso claramente tiene un menor costo”, precisa.

En minería a rajo abierto, los equipos que requieren mayor remanufacturación son los que están asociados al movimiento de material, debido a las exigencias a las que son sometidos, sostiene el ejecutivo. “Éstas se refieren a las condiciones de trabajo o las necesidades internas de cada proyecto, según sus budget”, acota.

Carrizo asevera que independientemente de los escenarios que vive el mercado del cobre, Reman Liebherr tiene como filosofía mantenerse en procesos de innovación. “Por esta razón, todas las filiales a nivel mundial se reúnen cada dos años (Forum Reman) para compartir experiencias y aplicar innovaciones locales que luego son estandarizadas a nivel mundial”, indica.

Agrega que se destaca la aplicación de procesos con bancos de pruebas originales Liebherr para motores eléctricos y de tracción, alternadores, mandos finales y toda la línea de cilindros hidráulicos.

En este ámbito y alineándose a las tendencias de la industria, Komatsu destinó US$33 millones en su Reman Center Chile (KRCC), que comenzó a operar a fines del año pasado en Santiago. Se trata de un recinto de 46.000 m2, dedicados a la remanufacturación de equipos, componentes y piezas, tanto para la minería, como otros rubros productivos del país y de Sudamérica.

El centro cuenta con laboratorios especializados y de prueba para ampliar las soluciones, especialmente en eficiencia energética.

Durante la apertura de esta instalación, Yasushi Sakano, presidente y CEO de Komatsu Cummins Chile y Komatsu Holding South America, destacó que lo que motivó a su empresa a invertir en el recinto fueron la estabilidad económica del país, la calidad de su capital humano y el nivel tecnológico alcanzado dentro de la industria minera.