Los avances tecnológicos hacen que cada vez sea más difícil falsificar lingotes de oro

Una de las amenazas a las que se enfrentan las refinerías de metales preciosos y las compañías que comercializan lingotes es la de los falsificadores. Periódicamente saltan a los medios de comunicación noticias sobre la desarticulación de alguna banda de criminales que se dedicaba a vender lingotes falsificados a particulares o en tiendas de “compro oro”. Sin embargo, los avances tecnológicos cada vez complican más la elaboración de falsificaciones.

Durante los últimos años y paralelamente con la subida del precio del oro, se ha incrementado también el número de lingotes de oro falsificados que llegan al mercado. Se trata de falsificaciones cada vez más sofisticadas: lingotes cuya capa exterior sí es lo que parece, pero que en vez de tener un “corazón” de oro puro, lo tienen de otros metales como el tungsteno, el más utilizado para estos menesteres, ya que tiene una densidad de19,25 gr/cm3, muy similar a la del oro, que es de 19,3 gr/cm3.

Este tipo de falsificaciones frecuentemente engaña a los instrumentos que se utilizan para verificar la autenticidad del metal, y que se basan en la medición de la densidad.

Pero existe otro tipo de falsificación, mucho más sutil, aparte de estos lingotes de oro adulterados con tungsteno: se trata de lingotes hechos de oro, pero que reproducen marcas y contrastes de conocidas refinerías, y llevan números de serie falsos.

Como explican desde la refinería Metalor, son lingotes fabricados con oro que suele proceder de actividades ilegales, por lo que puede comprometer la reputación de las compañías objeto de la suplantación y comprometer la integridad del mercado internacional del oro.

Este tipo de suplantaciones o falsificación más sofisticada de lingotes de oro resultan mucho más complicadas de descubrir que en el caso del falso oro, aunque en los últimos tiempos se han desarrollado instrumentos como detectores de ultrasonidos o diversas fórmulas de escaneado de la superficie de los lingotes que permite a las compañías identificarlos posteriormente.

Sin embargo, todos estos métodos requieren instrumentos muy costosos y tiempo para verificarse, por lo que resultan muy poco operativos en casos en que una sola transacción implica el movimiento de centenares de lingotes.

Por ello, desde la propia refinería Metalor han trabajado conjuntamente con SICPA, una compañía suiza que se dedica a la fabricación de tintas de seguridad para documentos como billetes de banco o de lotería, pasaportes y documentos oficiales de identidad.

Ambas empresas, con la supervisión de la London Bullion Market Association (LBMA), han desarrollado unas medidas de seguridad basadas en la tecnología, que han bautizado como BullionProtect.

Este sistema se basa en la implantación, en la superficie del lingote, de un dispositivo de seguridad, de un peso casi imperceptible (10 miligramos), que no puede ser detectado por las básculas que verifican el peso de los lingotes. Se trata de una marca de seguridad similar al que se ha venido utilizando en los pasaportes durante más de una década.

Esta marca permite a los diversos integrantes de la cadena de producción verificar en cualquier momento la autenticidad de los productos, de tres formas: verificación visual de la marca de seguridad; verificación por medio de un sistema de iluminación intermitente; y detección electrónica por medio de un dispositivo manual.

De esta forma, la verificación de los lingotes con medidas de seguridad BullionProtect se puede realizar en cualquier momento y lugar, de forma rápida y sin necesidad de disponer de una conexión a Internet. Desde la compañía aseguran que se pueden verificar hasta 100 lingotes en menos de un minuto.

Además, este sistema es compatible con otras medidas de seguridad existentes y no afecta a la pureza del oro ni siquiera en caso de que se quiera fundir de nuevo el lingote, ya que la tinta con que está realizada la marca se quema con el calor y no añade ninguna impureza al metal.

Según explican desde la web de BullionProtect, se trata de un sistema muy efectivo en términos de coste y tiempo, ya que no requiere la modificación del proceso de producción y tan solo precisa de una inversión mínima. La marca es compatible con cualquier lingote y susceptible de adaptarse a nuevos formatos.

Metalor Switzerland ya está implantando el sistema de seguridad Bullion Protect en sus lingotes de un kilo de oro de nueva producción y se espera que Metalor Singapur comience a implantarlo en breve.

Desde otras refinerías mundiales están valorando la posibilidad de incorporar también a sus productos este nuevo sistema de seguridad, que se encuentra disponible para cualquier compañía de las que figuran en la lista de Good Delivery de la LBMA.

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