La exploración por parte de las compañías mineras se ha incrementado en 2017, pero eso no va a impedir que la producción de 2018 sea inferior al récord alcanzado este año. Según los analistas, las compañías están centrando las inversiones y exploraciones en minas ya existentes más que en nuevos proyectos.

El gasto en exploración por parte de las compañías mineras de oro se incrementó un 22% en 2017, según el último análisis de SNL Metals & Mining. La cifra es la más alta desde 2014, alrededor de 4.000 millones de dólares.

El 42% de este gasto en exploración corresponde a las investigaciones “mine-site”, es decir, las que llevan a cabo los geólogos en el entorno de minas que ya están en explotación, en busca de nuevos recursos. Se trata del porcentaje más alto desde que se inició la serie estadística.

En cambio, el gasto en exploración de nuevos yacimientos se llevó apenas el 19% del total, por debajo de un millón de dólares, lo que sigue constituyendo un indicador de la aversión al riesgo por parte de las empresas mineras.

China sigue estando a la cabeza de la producción mundial de oro, puesto que ocupa desde 2006. Sin embargo, su producción ha caído un 10% en los nueve primeros meses de 2017 con respecto a la registrada en el mismo periodo del año pasado, según los datos de la organización gubernamental China Gold Association.

Unos datos que van a lastrar la producción mundial de 2017 en comparación con la del año pasado. En su último informe Precious Metals Investment Focus, la consultora especializada Metals Focus pronostica una caída de la producción mundial de oro en 2018, por segundo año consecutivo.

La reducción del oro procedente del reciclaje provocará una reducción del 2,7% en el suministro total entre 2016 y 2018. Al mismo tiempo, la demanda global va a crecer un 2,9%.

La buena noticia es que la inversión en exploración se está recuperando, después de cuatro años de austeridad. Según Metals Focus, los “brotes verdes” en ese sector han continuado durante el tercer trimestre de 2017, con un incremento tanto de la inversión en exploración como en desarrollo.

Estos datos permiten atisbar un buen año 2018 para el oro. Desde Scotiabank, por ejemplo, apuestan por un incremento de la demanda, que llevará al precio del oro a un máximo de 1.390 dólares la onza el año que viene.