Las aguas depuradas de Suiza contienen metales preciosos

El agua procedente de las depuradoras del cantón suizo del Tesino, al sur del país, es especialmente rica en metales preciosos, que se encuentran en una concentración lo suficientemente alta como para que resulte rentable su recuperación, según un estudio científico federal.

Según informa Swissinfo.ch, se calcula que cada año, las aguas residuales y los lodos procedentes de las plantas depuradoras de agua de Suiza arrastran oro y plata por valor de más de 3,06 millones de dólares.

Se trata de un estudio realizado por el Instituto Federal Suizo de Ciencia y Tecnología Acuáticas, que afirma que las concentraciones de ambos metales no suponen riesgos para el medio ambiente y que el reciclaje de las mismas no resultaría económicamente rentable.

Además de oro y plata, el estudio señala que se han encontrado otros elementos en las aguas residuales, entre los que se incluyen metales tan raros como el gadolinio o el niobio.

Hasta la década de los 50 del pasado siglo, los residuos se vertían directamente a los ríos y lagos de Suiza, lo que provocó le muerte de peces, malos olores y la declaración de muchas de esas aguas como no aptas para el baño. Sin embargo, desde entonces hasta hoy han cambiado muchas cosas.

La Oficina Federal de Medio Ambiente encargó al mencionado Instituto el primer estudio sistemático cuantitativo de los elementos químicos contenidos en las aguas residuales y lodos procedentes de las plantas depuradoras. En total, el estudio abarca 64 plantas depuradoras repartidas por todo el país.

Las conclusiones prueban que la cantidad de algunos minerales que se encuentran en estas aguas residuales es más alta de lo que puede parecer: alrededor de 3.000 kilos de plata, 43 kilos de oro, 1.070 kilos de gadolinio, 1.500 kilos de neodimio y 150 kilos de iterbio.

La concentración de estos elementos varía notablemente en función de la planta. Por ejemplo, en el cantón del Jura se han encontrado elevadas cantidades de rutenio, rodio y oro, que los autores del informe atribuyen a la importante presencia en esta zona de la afamada industria relojera suiza.

En cambio, en los cantones de los Grisones y Valais, las trazas de arsénico son más importantes que en otros lugares, debido a la geología.

En las aguas residuales y lodos procedentes de depuradoras situadas en el cantón del Tesino se han encontrado concentraciones de oro tan elevadas que, según los autores del informe, podría plantearse su recuperación, ya que podría ser económicamente rentable. No es de extrañar, dado que el Tesino es la zona donde se asientan las principales refinerías de oro de Suiza. Como es lógico, los autores del estudio han evitado precisar la localización exacta de los lugares donde se han tomado esas muestras, para evitar desencadenar una “fiebre del oro” en la zona.

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