Antonio Gimenez, presidente de la Cámara de Comercio Exterior de San Juan, dio el aval a la posibilidad de acceder a financiamiento del FMI “”para enviar una señal al mercado y evitar una crisis cambiaria o frenarla“, siempre considerando que el pedido es de carácter preventivo y no algo urgente ante hechos consumados. ““Argentina no precisa financiamiento para 2018, lo está anticipando a tasas más bajas para después, ahí no hubo improvisación”, dijo. Auguró que la oposición no aproveche esta crisis políticamente, sino que actúe ““con madurez para que el crecimiento del país no se detenga”. En cuanto al futuro económico, sostuvo que Argentina va a seguir creciendo, ““no con las expectativas que se tenían, pero no veo un estancamiento ni que volvamos a caer en estanflación“. Si bien consideró que el Gobierno “pecó de optimista” respecto a que iba a dominar la inflación, consideró que el ajuste es necesario. ““En nuestro sector entendemos que el camino que se está transitando es inevitable, se hará mejor o peor; pero es inevitable“. En ese sentido agregó que espera que la Nación tenga un gesto como el del gobierno provincial al achicar impuestos en la boleta de luz y reduzca el IVA para la industria para mitigar el impacto.

Hugo Goranzky, el titular de la Unión Industrial, también se mostró aliviado por recurrir a financiamiento del FMI que a su juicio ayudará a estabilizar el rumbo. ““Ante la situación coyuntural que afecta al mundo, me parece una buena herramienta. La tasa a la que el FMI está prestando me parece un buen antibiótico, claro que sin abusar porque puede generar daño”, aseguró. También es optimista respecto al futuro económico y consideró que la única salida que ve la industria local ““es hacer inversiones productivas para profundizar el desarrollo, crear empleo y fortalecer el entramado pyme”. Agregó que tiene la esperanza que “”después del sofocón” reine la madurez para que se junten los sectores empresarios, laborales y políticos “”para buscar acuerdos y que las políticas de estado trasciendan las gestiones”.

Jaime Bergé, desde la Cámara Minera, dijo que ve la situación positiva y que no hay que temer acudir al Fondo. “¿A quién le molesta que sea el Banco Nación, el Santander o el FMI el que preste la plata? Los entes financieros son iguales y si el organismo te da una tasa buena, no hay problema“, opinó. Dijo que lo ideal sería que fuera sin condiciones, “”pero en nuestra economía necesitamos que alguien nos diga qué hay que hacer“. Bergé agregó que no espera recesión, pero sí cerrar la brecha con el gasto público. “”El demonio de la economía es la clase política”, agregó; e instó a sacar leyes que les recorten sus ingresos en lugar de la clase trabajadora.

Más cauto, Enrique Velasco, al frente de la Cámara Argentina de la Construcción, consideró “inevitable” que el país recurra al financiamiento externo “”pero no tenemos buena experiencia con el FMI”. “”Habrá que ver cómo se desarrollan las circunstancias a partir de ahora”, dijo.

Quien se mostró negativo fue Hermes Rodríguez: “Va a ser totalmente negativo volver al FMI; ya lo vivimos, para los ciudadanos fue catastrófico“. Respecto al futuro, teme que la gente, “”que ya no tiene plata para pagar impuestos, se va a limitar solamente a comer”.

 

Apoyo industrial

El Comité Ejecutivo de la Unión Industrial Argentina emitió un comunicado donde asegura que las áreas responsables de la política económica (Banco Central, Ministerios de Hacienda y de Finanzas) “”cuentan con instrumentos y activos necesarios para brindar previsibilidad cambiaria y financiera de largo plazo”.