La demanda de oro físico creció un 9% en el primer trimestre.

La demanda de oro goza de buena salud, a tenor de las conclusiones del informe “Gold Demand Trends Q1 2017” del Consejo Mundial del Oro, publicado el 4 de mayo. La demanda de lingotes y monedas ha crecido un 9% con respecto al primer trimestre de 2016, hasta las 289,8 toneladas, valoradas a los actuales precios en unos 11.000 millones de dólares, gracias al impulso de los mercados chino, indio y europeo.

Por José Ángel Pedraza:

Según señala el informe sobre el primer trimestre de 2017 publicado por el Consejo Mundial del Oro, la demanda se ha disparado en China (tradicionalmente el principal mercado comprador de oro), continuando con la tendencia que se inició en el cuatro trimestre de 2016: subió un 30% interanual, hasta las 105,9 toneladas, en lo que es el cuarto mejor trimestre de su historia.

Entre los factores que explican este crecimiento están la preocupación ante la creciente debilidad del yuan y el estado del mercado inmobiliario en China, combinados con el habitual impulso a las ventas de oro que supone el Año Nuevo chino y el crecimiento del precio del oro, que ha animado a los inversores.

Otra variable que apunta el Consejo Mundial del Oro es que las innovaciones tecnológicas están permitiendo un mayor acceso de los inversores particulares al oro. De hecho, el Bank of China y el Mercado del Oro de Shanghai (SGE) ya permiten adquirir oro físico, a partir de un gramo, y retirarlo en cualquiera de las numerosas sucursales de la entidad financiera.

Las ventas fuera del circuito bancario también se han incrementado: cada vez más clientes compran lingotes de oro de 1 kilogramo con bajos márgenes. La demanda de oro durante el Año Nuevo chino ha llegado a sobrepasar a la oferta, llegando, en algunos casos, al desabastecimiento de algunos comercios.

En la India, otro de los principales consumidores mundiales de oro, la demanda de lingotes y monedas ha sido de 31,2 toneladas, 3,8 toneladas por encima de lo registrado en el primer trimestre de 2016, pero la mitad de la media trimestral de los últimos cinco años.

La desmonetización (ilegalización de los billetes de 500 y 1.000 rupias) llevada a cabo por el Gobierno de Narendra Modi en noviembre de 2016 supuso un pequeño impulso para el mercado del oro. En el inicio de 2017 la economía india ha experimentado una leve mejora, tras la falta de liquidez de finales de 2016.

Europa compra más oro

En Europa, la demanda de lingotes y monedas de oro ha crecido un 9% sobre el mismo trimestre de 2016, hasta las 60,8 toneladas. Lidera el mercado europeo, como siempre, Alemania, cuya demanda de oro ha crecido un 13% en el primer trimestre del año, hasta las 34,3 toneladas, en lo que es el primer trimestre más potente desde el año 2011.

Austria y Suiza también han registrado importantes crecimientos en su demanda, al igual que el Reino Unido, que alcanzó su máximo nivel desde el segundo trimestre de 2013.

Detrás de este incremento de la demanda de oro físico en Europa se encuentra la preocupación ante las perspectivas de crecimiento de los partidos antieuropeístas en las elecciones de varios países de la UE, que ha despertado el interés de los pequeños inversores por el oro como protección y valor refugio.

Cae la demanda en Estados Unidos

En contraste, la demanda de oro físico en los Estados Unidos ha caído nada menos que un 20% en comparación con el primer trimestre de 2016, en lo que es su peor trimestre desde mediados de 2015. Según el informe del Consejo Mundial del Oro, los inversores han huido del oro para lanzarse a inversiones con mayores retornos, pero, a la vez, mayor riesgo.

Además, muchos inversores han aprovechado la subida del oro para vender en el mercado secundario, por lo que se ha llegado a igualar la oferta y la demanda. Esto ha provocado caídas de precios de hasta un 22% en bullion importados, mientras que las ventas de Eagles y Buffalos de oro de la US Mint (la casa de la moneda estadounidense) cayeron un 30% interanual.

Se desacelera la compra por parte de los bancos centrales

Respecto a la demanda de oro como activo de reserva por parte de los bancos centrales, ha experimentado una desaceleración en el primer trimestre de 2017: las compras netas de oro alcanzaron su nivel mínimo en seis años, apenas 76,3 toneladas, un 27% menos que las 104,1 toneladas del primer trimestre de 2016 y un tercio menos que las 108,5 toneladas del cuarto trimestre de este año. Las compras se han desacelerado desde el máximo de 174,9 toneladas de mediados de 2014.

Rusia continúa siendo uno de los compradores más activos, tras el pequeño parón de diciembre de 2016. Sus reservas se incrementaron en 64,9 toneladas de oro, hasta las 1.680,1 en el primer trimestre de 2017, elevando el porcentaje de oro en sus reservas totales hasta el 17%, su máximo desde el primer trimestre de 2000.

Kazajstán, por su parte, añadió 9,6 toneladas de oro a sus reservas en el primer trimestre de 2016, continuando con su tendencia de compras netas que continúa durante 54 meses consecutivos.

En contraste, China, que ha sido uno de los compradores más activos durante los últimos años, ha permanecido inactiva desde octubre de 2016. Una inmovilidad que el Consejo Mundial del Oro atribuye a que el país ha incrementado el porcentaje de oro en sus reservas totales desde el 2% al 2,4% en el primer trimestre, su máximo desde 2000, lo que explicaría la falta de compras en los últimos años.

Contracción del suministro

Por lo que se refiere al suministro de oro, sufrió una fuerte contracción en los tres primeros meses del año, cayendo un 12% interanual hasta las 1.032 toneladas, lastrado por la caída del reciclaje (-21%), desde las 360 toneladas del primer trimestre de 2016 a 283 toneladas.

Por su parte, la producción minera apenas ha experimentado una leve variación: de las 767,8 toneladas producidas en el primer trimestre de 2016, se ha pasado a 764 toneladas en 2017.

El mayor impacto en el sector minero vino de Indonesia, con una caída de 8 toneladas en la producción de la mina de oro de Grasberg, una de las cinco mayores del mundo, por las desavenencias entre el Gobierno de Indonesia y la minera Freeport-McMoRan (copropietarias del yacimiento) respecto a las exportaciones. Un conflicto que ha reducido la producción en un 60%.

Aunque la caída de la producción ha sido insignificante en el primer trimestre de 2017, el Consejo Mundial del Oro vaticina una mayor caída de la producción durante los próximos cinco a diez años, debido al progresivo agotamiento de las actuales minas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.