Así vemos que el arte en las calles no es tan viejo como el clásico, como conjunto de conceptos culturales de la civilización occidental. Pero pasó mucho tiempo desde aquellas primeras expresiones libres y subjetivas que abordaban con ánimo crítico, la realidad de todos los días, desde el anonimato y la ilegalidad.

 

 

Hoy ha cambiado mucho todo. Desde la distancia de aquellos tiempos de intensas y crueles luchas por la libertad, artistas con mayor o menor experiencia en la pintura, han puesto manos a la obra en la Capital sanjuanina. Algunos muy destacados en América. De esta forma, se desarrolló la exteriorización estética en las calles. Pero con un acento social que ha querido imprimir el intendente Franco Aranda, desde que recibió la propuesta de Agustina Cantoni. Esta joven artista es dueña de aristas geniales en su personalidad, que facilitan la comprensión de un proyecto que, hasta no hace muchos años, podría haberse calificado de audaz o «ilegal».

En esta oportunidad, junto a los locales, llegan pintores de Colombia, Brasil, Chile y nacionales, totalizando unos 80 participantes. Otra característica es que se trata de un trabajo interdisciplinario, porque, por primera vez, intervienen también músicos, bailarines, naturalmente, muralistas por antonomasia, y un grupo de adultos mayores con Síndrome de Down. De tal manera, se profundiza el carácter inclusivo del proyecto: A su vez cuenta con la adhesión de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia, cuyo titular, Jorge Rodríguez, participó del lanzamiento oficial. Contando con la estrecha participación de Andrea Terranova, directora del Cine Teatro Municipal. La tarea de Cantoni es clave junto a los artistas, sobre todo en la búsqueda «del cruce entre artistas de diversas regiones o nacionalidades, que favorece el fortalecimiento de la Cultura».

La zona elegida, que ya muestra el avance de la tarea artística, es el barrio Ferroviario Norte e inmediaciones del Cementerio de la Capital, otrora zona de sensible discriminación social.

Con los vecinos habló la artista Cantoni previamente, en una tarea de interesante valor a la hora de buscar la integración entre el vecino, el creativo y el arte mismo. Este «Encuentro Internacional de graffiteros y muralistas» incluye también charlas breves a cargo de los participantes, además de un grupo de fotógrafos que retratarán las jornadas, buscando todos juntos, fortalecer el pensamiento del colectivo que protagoniza estas intervenciones a la luz del sol, y de la luna.