(Pulso) Ya es un grito a voces que las metas de disminuir el avance del cambio climático al 2030 del Acuerdo de París no se lograrán. Pero el informe anual que realiza la ONU sobre el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (17 ODS), dado a conocer ayer en Nueva York, es aún más lapidario: “El área que requiere medidas más urgentes es el cambio climático (…) Como ya estamos viendo, los efectos combinados serán catastróficos e irreversibles”, dice el documento.

 Este estudio le toma el pulso a la denominada Agenda 2030 (a la cual Chile está adscrita), la que posee 169 metas específicas repartidas en los 17 ODS. Cada uno toca diversos ámbitos de la forma en que se desarrolla la humanidad, como la pobreza, energías renovables, equidad e inclusión, trabajo, desarrollo de infraestructura, recursos hídricos y consumo, entre otros. Pero cada vez más el calentamiento global se posiciona como el protagonista.

Entre los resultados más importantes está, por ejemplo, que el 2018 fue el cuarto año más cálido registrado, donde los niveles de las concentraciones de dióxido de carbono continuaron aumentando. Además, la acidez del océano es un 26% más alta que en los tiempos preindustriales y se prevé que la tasa actual de emisiones de CO2 aumente del 100% al 150% para 2100.

Por otro lado, el número de personas que vive en la pobreza extrema disminuyó de 36% en 1990 a 8,6% en 2018, lo que es una buena noticia. Sin embargo, “el ritmo de la reducción está empezando a desacelerarse a medida que el mundo lucha por responder a las privaciones arraigadas, los conflictos violentos y las vulnerabilidades a los desastres naturales”, indica el informe, que enfatiza que no se logrará el 0% de pobreza al 2030, como era una de las metas.

Otro tema que -según el texto- requiere atención urgente, es el aumento de la desigualdad entre y dentro de los países. Además, la pobreza extrema es tres veces mayor en las áreas rurales que en las urbanas; solo una cuarta parte de las personas con discapacidades severas cobra una pensión por discapacidad; y las mujeres y niñas aún enfrentan barreras para lograr la igualdad, sostiene el documento. “Los impactos del cambio climático y la creciente desigualdad en los países y dentro de ellos están socavando el progreso en la agenda de desarrollo sostenible, amenazando con revertir muchos de los avances logrados en las últimas décadas que han mejorado la vida de las personas”, señala el informe.

Todos estos resultados serán, sin lugar a duda, tema de conversación, antes, durante y después de la cumbre de cambio climático (COP25) que se realizará este año en Chile. Localmente, la secretaría técnica de la Agenda 2030 está a cargo de la Subsecretaría de Evaluación Social (Ministerio de Desarrollo Social). Al respecto su titular, Alejandra Candia, estima que el informe de la ONU “releva la importancia de los desafíos de sostenibilidad a nivel global: el cambio climático y la complejidad de los problemas sociales requieren soluciones colaborativas entre los gobiernos, la sociedad civil, el sector privado y la academia para su abordaje”, haciendo énfasis en el ODS N°17 (Alianzas para lograr los objetivos). “Es una forma de trabajo que contiene una clave para alcanzar las metas que nos propone la Agenda 2030”, dice Candia.

Con respecto a temas más detallados de los ODS, la subsecretaria reconoce que el desafío actual está en mejorar las oportunidades del futuro y acceso a servicios para los diversos grupos vulnerables. “Como gobierno y convocando a todos los actores de la sociedad, en 2018 levantamos 16 problemáticas complejas, 16 dolores de la población más vulnerable que hasta ese entonces estaban invisibilizadas o no han logrado ser solucionadas”, explica Candia.