Empresarios, expertos y funcionarios, todos en contra: rechazo unánime al impuesto al viento en Chubut

El Gobernador de la Provincia patagónica, Mariano Arcioni, manifestó públicamente su intención de instalar un esquema de regalías para gravar la explotación de energía eólica en la provincia, lo que desató críticas legales y comerciales por parte de los referentes de la industria.

“Las inversiones en energía eólica no nos dejan nada”, sorprendió este fin de semana Mariano Arcioni en declaraciones a los medios locales de comunicación, tal como reflejó ayer Energía Estratégica (Ver nota) 

Con ese puntapié, minutos más tarde el ministro de Infraestructura, Raúl Chicala, transformó la idea en una acción de Gobierno concreta: “estamos viendo que armas tenemos, que no son muchas por ahora, para ver qué acción podemos implementar en torno al cobro de algún impuesto que deje algo para Chubut”.

Evidentemente, el tema estuvo en la mesa chica de discusión, dado que tácitamente los funcionarios plantearon los alcances de la Ley 27.191, rectora para el desarrollo de las energías renovables en Argentina.

Cabe recordar que Chubut no solo adhirió a esta legislación para atraer inversiones, sino que fue la principal promotora. En 2015 tomó fuerza de ley a través de un proyecto presentado por el senador local Marcelo Guinle, apoyado técnicamente en su momento por Sebastián Kind, el actual Subsecretario de Energías Renovables de la Nación.

Esta normativa vigente hasta 2025, prevé seguridad jurídica para las compañías que firman contratos PPA con la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico (CAMMESA) frente a incrementos de impuestos, permitiendo a los generadores modificar el precio ante un eventual cambio fiscal.

”Cualquiera sea la fecha en que sus proyectos se inicien y desarrollen, podrán trasladar al precio pactado en los contratos de abastecimiento de energía renovable celebrados, los mayores costos derivados de incrementos de impuestos, tasas, contribuciones o cargos nacionales, provinciales, municipales o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires producidas con posterioridad a la celebración de dichos contratos”, establece el Artículo 13.

Por esta barrera es que Chubut plantea dificultades para establecer un tributo que, solo a los ojos de una provincia petrolera, no suena descabellado. En gran parte de Patagonia, las arcas locales se alimentan de regalías derivadas de la explotación de hidrocarburos y es por es que, en medio de una fuerte crisis económica, surgen nuevas formas de recaudación vinculadas a las energías renovables, el único rubro que parece funcionar en Argentina.

Consultado por este medio, José Carlos Cueva, abogado especialista en energía del estudio Beccar Varela, hizo un aporte legal sobre el tema.

“Si se llegara a aplicar, las empresas van a invocar el artículo 12 de la ley 15.336 de la ley de energía eléctrica para defenderse, dado que impide a las provincias establecer impuestos que obstaculicen la libre transmisión y generación de energía eléctrica. Hay muchos antecedentes y jurisprudencia”, planteó el especialista.

El textual de la Ley 15.336 dice así: “las obras e instalaciones de generación, transformación y transmisión de la energía eléctrica de jurisdicción nacional y la energía generada o transportada en las mismas no pueden ser gravadas con impuestos y contribuciones, o sujetas a medidas de legislación local que restrinjan o dificulten su libre producción y circulación. No se comprende en esta exención las tasas retributivas por servicios y mejoras de orden local”.

Cueva refirió a esta normativa, como agregado a “la posibilidad  de trasladar al precio que habilitan los contratos PPA”.

En definitiva, en caso de instrumentarse sería el Estado Nacional quién terminaría subsidiando las cuentas fiscales de Chubut, dado que las centrales transferirían el cargo extra a Cammesa. En última instancia, lo paga el usuario, o el contribuyente en general, no el inversor privado, como se pretende plantear.

A priori, las principales firmas que se verían alcanzadas por un canon al viento en Chubut son YPF, Genneia y Aluar. Aunque a decir verdad hay más compañías con proyectos en curso en el marco del Programa RenovAr y del Mercado a Término (MATER).

“Si se aplica, vamos a reclamar la compensación a Cammesa”, anticipó un generador que prefirió no ser citado en la nota.

Como referente de la industria nacional, Leonardo Simonutti, director de Haizea-Sica S.A, empresa argentina fabricante de torres eólicas, apuntó contra la medida.

“Los impuestos extemporales no son otra cosa que el cambio de reglas de juego, y que desde años viene ocurriendo en Argentina. Esto retraería inversiones y de esa forma nunca lograremos despegar como país”, señaló en diálogo con Energía Estratégica.

“Veamos el mundo, copiemos lo bueno, y apliquemos en la Argentina un esquema fiscal a las renovables como hacen en los países del primer mundo”, planteó Simonutti.

En la misma línea se pronunció Marcelo Álvarez, presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER).

“Estamos completamente en contra de este tipo de iniciativas. Son regresivas y no estimulan el desarrollo de la actividad y el crecimiento de la región”, sentenció.

Como representante político del oficialismo, salió al cruce Juan Carlos Villalonga, Diputado Nacional por “Los Verdes”, partido que juega dentro de Cambiemos a nivel nacional.

“Hace ya casi 20 años que este tipo de ideas se vienen expresando dentro de la dirigencia política provincial. Eso a mí me indica que en Chubut aún no está claro cuál es el rol que se desea jugar en relación a las energías renovables”, disparó.

Siguiendo la idea, Villalonga sostiene que “es muy loco eso de querer cobrar por el viento. Se debe entender que las renovables, como el viento y el sol, son recursos gratuitos y de libre acceso. Este es una de sus características transformadoras”.

Y además aclaró que “la actividad eólica paga todos los impuestos que corresponden a una actividad comercial”.

Considerando la matriz petrolera de Chubut, Villalonga marcó las diferencias: “pretender obtener de la actividad eólica una “renta” como ocurre con el petróleo es querer forzar la realidad; es pretender sostener el paradigma fósil forzando a las renovables a una lógica a la que no pertenecen”.

Por último, el Diputado hizo una crítica de fondo: “pareciera que en Chubut hay una idea muy arraigada de considerar a la energía eólica no como una actividad productiva sustentable sino como una actividad a desalentar y que las inversiones deben se ahuyentadas. La actitud debería ser otra, completamente diferente”.

Preocupación en el Gobierno

Las declaraciones del Gobernador que administra la provincia con mayor cantidad de parques eólicos en Argentina giraron alrededor del mundo, salpicando desconfianza en los inversores extranjeros. Más allá que la intención del oficialismo chubutense existe, la experiencia revela que en otras oportunidades no hubo forma de instalar un canon al viento. Ahora bien, para las compañías que están buscando financiamiento, instalar este tipo de rumores empeora las condiciones de negociación.

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