El platino, una nueva herramienta para combatir la pandemia de Covid-19

El papel del platino en el ámbito de la medicina es muy relevante, con aplicaciones en dispositivos como marcapasos, filamentos para disolver aneurismas o en medicamentos contra el cáncer como el cisplatino. El metal también desempeña un importante papel en algunos dispositivos utilizados en la lucha contra la pandemia de Covid-19.

 

Según explican desde el Consejo Mundial de Inversión en Platino (WPIC, por sus siglas en inglés), el platino es el material utilizado en los electrodos de los dispositivos que analizan la presencia de gases en la sangre, gracias a su rápida reacción a su reducido margen de error en comparación con otras opciones,

Los instrumentos que miden la composición de gases en la sangre constituyen una herramienta vital de diagnóstico para los profesionales que tratan el virus, ya que ayudan a analizar, diagnosticar y monitorizar a pacientes con irregularidades respiratorias.

Su uso está muy extendido en el ámbito sanitario, desde medicina de urgencias y cuidados intensivos hasta unidades de diagnóstico o laboratorios.

El platino también interviene en otras áreas relacionadas con la lucha contra la pandemia de Covid-19, como la industria química. En este ámbito, los catalizadores a base de este metal están desempeñando un importante papel en la elaboración de polipropileno y siliconas de uso médico para la fabricación de los necesarios equipamientos protectores personales y otros productos médicos desechables.

En el campo de los medicamentos, el platino también constituye un elemento muy importante en la producción de los principios activos de numerosos medicamentos, entre los que se encuentran varios antibióticos utilizado en el tratamiento de pacientes de Covid-19. Los principios activos son los componentes biológicamente activos de los productos farmacéuticos.

Al margen de la industria médica, existen muchas otras aplicaciones de los metales del grupo del platino indispensables para la lucha contra la pandemia. Entre ellos, los sistemas de electrocloración, que están siendo utilizados en Italia, China, Japón y Singapur para producir hipoclorito sódico, una sustancia empleada para desinfectar superficies, edificios y zonas públicas, como parte de los esfuerzos para controlar la expansión del virus.

Metales del grupo del platino como son el rutenio y el iridio se utilizan como catalizadores en los sistemas de producción de cloro.

Un metal fundamental para la industria médica

Además de todas estas aplicaciones destinadas a combatir la expansión del coronavirus o a tratar a los afectados, el platino ha demostrado ser, desde hace muchos años, una materia prima indispensable en la industria médica.

Durante décadas, el platino ha permitido la elaboración de tratamientos de probada efectividad para enfermedades cardiovasculares o cáncer, y permanece a la cabeza de la innovación médica.

Por ejemplo, los marcapasos y stents utilizados para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares contienen componentes fabricados en platino, aprovechando algunas cualidades de este metal, como su gran conductividad eléctrica y su biocompatibilidad (no causa reacciones alérgicas, por lo que su presencia es tolerada por el cuerpo humano).

También se utiliza en el tratamiento de accidentes cerebrovasculares y aneurismas: dispositivos realizados a base de delgados filamentos de platino se utilizan para aislar los coágulos de sangre, que resultan muy visibles a través de rayos-X debido a la opacidad del platino a estas radiaciones. Ello permite que sean fácilmente detectables, lo que facilita la labor de los cirujanos a la hora de extraerlos.

Respecto al cáncer, el platino se ha utilizado en el tratamiento de esta enfermedad durante los últimos 40 años. El metal se ha utilizado en la elaboración del Cisplatinoun medicamento de quimioterapia conocido como la ‘penicilina’ del cáncer, que ha revolucionado el tratamiento de la enfermedad y sigue teniendo a día de hoy una importancia enorme.

Otras aplicaciones del platino en la industria médica incluyen los implantes cocleares, que son la tecnología más avanzada para combatir la sordera, o dispositivos de neuromodulación, empleados en el tratamiento de diversas dolencias como epilepsia, derrames, migraña, dolores crónicos, enfermedad de Parkinson

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.