Claramente es el juguete de moda y está por todos lados, desde pequeñas tiendas tipo «bazar oriental» a las grandes superficies de renombre. Nos referimos al ‘fidget spinner’ o simplemente llamado spinner, una peonza de mano antiestrés constituida por un eje central con dos, tres o más brazos, los cuales terminan en unos aros con rodamientos. Habitualmente es de plástico o acero, con o sin luces led, pero no de oro puro, y tampoco de diamantes.

La empresa rusa Caviar, de la que ya hemos hablado en otras ocasiones por sus célebre y exclusivos smartphones convertidos en joyas, ha presentado una colección de cuatro fidget spinner- también llamados que rompen con una de las características que han popularizado este juguete: ser asequible o barato.

De los cuatro modelos, el más caro es el que está realizado completamente de oro, se trata de un spinner de 100 gramos de oro de 18 quilates, cuyo precio asciende a 999.000 rublos, unos 15.000 euros al cambio.

El segundo de la lista más caro de la colección de estos juguetes de capricho es un spinner chapado en oro con inscrustaciones de diamantes, con un coste de 99.000 rublos, unos 1.500 euros. Comparado con el primero es ya muchísimo más asequible, !dónde va a parar! (siempre que no recordemos que encontramos este juguete en cualquier parte por, ¿cuánto? ¿a partir de 3 euros?).

Completa la colección presentada por Caviar un spinner tricolor, chapado en oro de 18 quilates y decorado con esmaltes del color de la bandera de la Federación de Rusia y el águila de dos cabezas, valorado en 14.900 rublos, unos 220 euros; idéntico precio al último de estos juguetes de la colección, realizado a base de zinc y decorado con carbono negro y una calavera.

 

spinner caviar

Los fidget spinner se inventaron en los años 90. Se atribuyen a la ingeniera química Catherine Hettinger, quien solicitó en 1993 la patente de este «juguete girador». Lo creó para poder jugar con su hija, puesto que ella padecía miastenia gravis, una enfermedad neuromuscular autoinmune y crónica caracterizada por grados variables de debilidad de los músculos.

Esta peonza de mano y pronto pasó a ser una herramienta de ayuda a pacientes con autismo, déficit de atención, estrés, ansiedad o depresión, ya que se sostiene que ayudan a reducir la ansiedad y aumentar la capacidad de concentración.

Después de pagar la patente hasta el año 2005, Hettinger -sin lograr el respaldo de ninguna compañía juguetera para la comercialización de spinner- perdió los derechos por no poder pagar los 400 dólares de su renovación. Desde ese momento hasta hoy, este juego ha ido tomando forma hasta convertirse en uno de los más vendidos en Amazon, y ahora sí que lo fabrican compañías como Hasbro, el tercer fabricante de juguetes del mundo, que en su momento se reunió con Hettinger y rechazó su idea.