EL JUEZ ORITJA EVALUA SI SE LEVANTA LA PARALIZACION DE VELADERO

Entre mañana y pasado se sabrá la suerte de Veladero

El juez Oritja subió ayer a la mina. Ahora evaluará si Barrick ejecutó las obras exigidas para reabrirla.

Inspección Ocular. La comitiva encabezada por el juez Pablo Oritja (primero a la izq.) recorrió la zona del incidente, el resto del valle de lixiviación (allí se hace la separación de los metales de la roca) y los canales del sur y el norte.

La reapertura de la mina Veladero seguirá bajo un velo de incertidumbre, por lo menos hasta hoy o pasado. Entre esos días, el juez de Jáchal, Pablo Oritja, decidirá si levanta la medida cautelar que frenó la actividad o si mantiene el cierre preventivo. Desde la empresa Barrick aseguraron que cumplieron con todas las refacciones que impuso el magistrado tras la fuga de solución cianurada de una tubería que no salió del valle de lixiviación, pero que empujó rocas lixiviadas fuera del límite de contención. Sin embargo, tanto el Ministerio de Minería, autoridad de aplicación, como el titular del juzgado, destacaron que no estaban en condiciones de afirmar que se hayan cumplido todas las tareas y que la Policía Minera elaborará un informe técnico para que el juez tome la decisión. Las novedades surgieron ayer, luego de la inspección ocular que el magistrado realizó en el yacimiento junto a los fiscales Daniel Guillén y Fabricio Medici, autoridades provinciales encabezadas por el ministro de Minería, Alberto Hensel, y periodistas.

Si el resultado del informe de la Policía Minera señala que se han respetado todas las mejoras exigidas, la reapertura será entre mañana y el jueves. Si las conclusiones dicen lo contrario, el juez no descartó pedir medidas adicionales y prorrogar la suspensión.

El gerente de Procesos de Veladero, Rodolfo Espinel, le informó a la prensa y a los funcionarios que realizaron el control de las membranas, el levantamientos de las bermas en todo el perímetros del valle, que fue el punto crucial del incidente (ver recuadro), la construcción de un talud para canalizar líquidos en caso de roturas de cañerías, limpieza de los canales norte y sur. Además, en la recorrida se pudo observar que reforzaron con cadenas y bolsas plásticas las uniones de las cañerías y que se limpió el camino que rodea al valle de lixiviación, lo que facilita la inspección manual de los operarios.

Esos son todos los puntos que pidió el Ministerio Público y que a su vez hizo lugar el magistrado como condicionante para dejar sin efecto la cautelar que busca neutralizar cualquier riesgo para la salud o el medio ambiente. Pese a que en Barrick resaltan que han terminado los trabajados pedidos por la Justicia, todo depende de Oritja. De hecho, el juez remarcó que esperará el informe de la Policía Minera para definir si levanta o no la suspensión de la mina. Eduardo Machuca, flamante secretario de Gestión Ambiental y Control Minero, señaló que en las próximas 48 horas analizarán si la compañía cumplió con todas las medidas de seguridad impuestas o si hay que adicionar alguna extra. En la primera hipótesis, el magistrado dijo que ordenará la reapertura inmediatamente.

Más allá de la reapertura de la mina, el juez investiga si se consumó o no el delito de contaminación y quiénes son los eventuales responsables. Si bien no quiso adelantar opinión tras la inspección ocular, reconoció que no cayó solución cianurada como el incidente anterior (el de septiembre de 2015).Para avanzar en la investigación, Oritja allanó las oficinas de la empresa y secuestró documentación del personal que estuvo trabajando y los manuales de procedimiento.

Aunque no es algo que condicione el análisis que hará Oritja, el ministro Hensel adelantó que le pedirá a la compañía algunas mejoras adicionales. Entre ellas, mencionó cámaras de monitoreo, más puntos de control en ríos y el agregado de vertederos de agua. Barrick debe presentar un plan de trabajo y un plazo y si no lo cumple, el ministro señaló que la sancionará.

Las bermas

Las autoridad de aplicación hizo mucho hincapié en las bermas, que son taludes de contención. En la empresa Barrick afirmaron que cerca de 1.000 operarios trabajaron hasta el fin de semana para levantar unos 7,5 kilómetros de bermas, con el objetivo de ponerse a tono con el listado de medidas de seguridad que exige el juez Pablo Ortija para autorizar la vuelta de las actividades en la mina. Antes, dichos tapones de contención estaban entre 0,20 y 0,30 centímetros y fueron levantados cerca de 1,20 metros, lo que ahora totalizan 1,50 metros. Sobre las bermas existentes, se colocaron bolsas impermeables rellenadas con tierra, las cuales fueron cubiertas con membranas. Las bolsas son usadas en distintos países para evitar que se filtren sustancias químicas y reservorios de agua y que se produzcan inundaciones.

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