Audiencia. El 26 de este mes, el juez Rago Gallo recibirá en su despacho a los peritos de las partes para que se consensúe el plan de retiro de la escombrera.

 

Para que no haya dilaciones, el juez Federal Leopoldo Rago Gallo le marcó la cancha a la minera chilena Los Pelambres para encarar el retiro de las 40 millones de toneladas de escombros que tiró en suelo calingastino. El magistrado dispuso que el 26 de este mes se realice la audiencia entre representantes de la empresa, del Ministerio de Minería, de Fiscalía de Estado y de la Secretaría de Ambiente de la Nación para consensuar el plan de remoción. Y no sólo eso sino que además fijó un plazo de 10 días hábiles, a partir de la reunión, para que presente el proyecto definitivo. En el caso de que la compañía no cumpla, fuentes calificadas señalaron que el titular del Juzgado Federal Nº2 analizará qué medidas tomará, ya que el objetivo es que la escombrera se saque lo antes posible.

El conflicto se desató cuando Los Pelambres sacó toneladas de rocas de la mina que tiene en Chile y las depositó, entre 2007 y 2012, en San Juan sin autorización argentina. Desde la empresa aseguran que lo hicieron en base a la cartografía que les brindó el Gobierno trasandino. Tras la denuncia por contaminación y usurpación de agua y suelo que realizó la compañía Glencore, dueña del terreno en el que se tiraron los escombros, Rago Gallo desencadenó la investigación. Y todo se aceleró con una pericia que encargó, la cual estableció que la escombrera contamina lagunas cordilleranas y es un foco de contaminación. Así, el juez ordenó, como medida cautelar, remover la montaña de residuos y realizar tareas de prevención para que la misma no tenga impactos en el ambiente.

El juez también tiene en la mira a directivos de Glencore por permitir el armado de la escombrera.

Dentro de esa directiva, ayer salió a la luz que el 26 a las 9 se reunirán los técnicos y peritos para coordinar el plan de retiro. Además, el magistrado resolvió que, desde esa reunión, Los Pelambres tiene 10 días hábiles, es decir, hasta el 9 de noviembre, para presentar el proyecto final.

En el Ministerio de Minería la apuesta es que la remoción se efectúe en tres años. De hecho, los técnicos de la repartición son los que colaborarán y controlarán el plan, al igual que los peritos de la Secretaría de Ambiente de la Nación.

Por otro lado, funcionarios de Cancillería habían informado en el Senado y luego a autoridades provinciales que Los Pelambres, a través de la Cancillería chilena, había presentado una “propuesta detallada” para sacar los residuos. A los días, un alto ejecutivo del grupo que controla la compañía, Iván Arriagada, había negado la remoción y sólo habló de cierre ambiental. Tras esos dichos, Los Pelambres envió un comunicado de prensa en el que sólo señalaron que la minera “mantiene su firme disposición a colaborar en la solución definitiva que se acuerde”.

El tema no es menor, ya que han sido indagados tres exgerentes Generales y un actual directivo de Antofagasta Minerals.