El impacto de la guerra comercial de Donald Trump sobre el precio del oro.

Después de culminar un excelente año 2017, el precio del oro se ha estancado en 2018, permaneciendo entre los 1.300 y los 1.350 dólares la onza, a falta de factores decisivos que lo impulsen hacia arriba. Sin embargo, la decisión de Donald Trump de imponer aranceles a las importaciones de aluminio y acero puede ser ese factor que le faltaba al oro.

Según el informe Precious Metals Weekly de la consultora especializada en metales preciosos Metals Focus, a pesar del caos en que está sumida la administración Trump, el crecimiento de la economía, en combinación con una inflación moderada, ha impedido que se ponga en funcionamiento el llamado “efecto refugio”, que atrae a los inversores hacia el oro en momentos de incertidumbre en los mercados. Ello podría explicar en parte la falta de brillo del oro en los meses que llevamos de 2018.

Este efecto se puso en marcha de forma intermitente el año pasado, sobre todo a raíz del recrudecimiento de la tensión con Corea del Norte, pero en este 2018, la situación se ha calmado y ya no constituye una de las principales preocupaciones de los mercados de capitales.

En su lugar ha aparecido otro factor que puede desempeñar, según los analistas de Metals Focus, ese papel: el crecimiento de la tensión en el comercio global. Una tensión que está atrayendo la atención de los mercados, sobre todo porque la administración Trump está pasando de las palabras a los hechos y está considerando emprender acciones contra China, la Unión Europea y la India.

Según Metals Focus, la clave está en que el déficit comercial estadounidense se ha ampliado en los últimos años: en 2017 creció un 12%, hasta los 566.000 millones de dólares, su cifra más alta desde el año 2008. Eso implica también un crecimiento del déficit en el PIB, desde el 2,7% de 2016 al 2,9%.

De momento, los analistas de Metals Focus no creen que la imposición de aranceles sobre el aluminio y el acero vayan a suponer una gran preocupación para los mercados, dado que las cantidades que exporta China a los Estados Unidos de ambos metales son relativamente pequeñas.

En ambos casos, el mayor exportador a los Estados Unidos es Canadá, país que actualmente está exento de dichos aranceles, debido a las negociaciones sobre el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés).

“Sin embargo, de cara al futuro, una guerra comercial en toda regla, aunque no parece probable en estos momentos, podría tener implicaciones más importantes para los mercados globales y, por tanto, para el precio del oro”, apunta el informe.

Según Metals Focus, si Estados Unidos se decide a adoptar este tipo de acciones contra sus socios comerciales, podría perjudicar al dólar y beneficiar al oro, ya que se reducirían las exportaciones estadounidenses y se incrementaría el déficit comercial, que tendría que financiarse con deuda adicional.

Además, el incremento de las tensiones podría perjudicar el comercio global y ralentizar el crecimiento global, lo que a su vez perjudicaría a los mercados de capitales, aumentando la volatilidad y beneficiando al precio del oro.

Por otro lado, esa interrupción del crecimiento económico afectaría también al ritmo de subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal, lo que también resultaría positivo para el precio del oro.

Una de las cuestiones que más preocupan al mercado, desde el punto de vista comercial, son las acciones que puede emprender Estados Unidos contra China y las consecuencias que podrían derivarse.

Sin embargo, desde Metals Focus no creen que pudiera haber consecuencias inmediatas por parte de otros países, que probablemente optarán por una respuesta más mesurada. China, por ejemplo, alcanzó un superávit comercial con los Estados Unidos de unos 375.000 millones de dólares en 2017, así que tiene escaso margen de maniobra en cuanto a su respuesta, ya que no existe una amenaza inmediata sobre su mercado doméstico.

De todas formas, la simple incertidumbre ya provoca la puesta en marcha del llamado “efecto refugio”, que podría beneficiar al precio del oro.

Las últimas informaciones apuntan a que el presidente Donald Trump va a anunciar la imposición de aranceles a las importaciones de China el jueves, 22 de marzo, en un intento de combatir el robo de tecnología estadounidense, lo que puede desencadenar la reacción por parte de China.

De hecho, el viceministro de Comercio, Wang Shouwen, ya ha declarado que China tomará las medidas necesarias para salvaguardar sus intereses y los de sus industrias, ante lo que califica como actos de proteccionismo comercial por parte de los Estados Unidos.

Por su parte, los líderes de la Unión Europea se van a reunir para plantear el diálogo con la administración Trump respecto a la imposición de aranceles sobre las importaciones de acero y aluminio europeos.

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