EL ÁRBOL QUE ABSORBE LA CONTAMINACIÓN DEL AIRE COMO SI FUERA UN BOSQUE

La idea del CityTree nació en Alemania y se replicó en varias urbes del mundo. Mitiga los efectos del “mayor asesino invisible del mundo”, según la OMS. Sin embargo, cada uno cuesta hasta 30 veces más que un árbol natural.

   


El árbol que absorbe la contaminación del aire como si fuera un bosque

El CityTree no es un árbol cualquiera: absorbe dióxido de nitrógeno y material particulado del aire como un bosque.


Un bosque condensado en un árbol resume al CityTree, una pared de musgo que absorbe la contaminación del aire, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió como el “mayor asesino invisible del mundo”. Ya funciona en varias urbes del planeta, pero su costo elevado es el centro de los cuestionamientos.

Se estima que cada año se producen siete millones de muertes prematuras por la contaminación ambiental en las ciudades, lo que la transforma en el mayor factor ambiental de riesgo individual para la salud, según la OMS.

En áreas urbanas, la calidad del aire es particularmente problemática, ya que más del 80 % de las personas están expuestas a niveles de contaminación del aire que exceden los límites dispuestos por la OMS. Dado que para 2050 se prevé que dos tercios de la población global serán urbanos, limpiar el aire de las ciudades se posicionó al tope de las cuestiones que deben atenderse con urgencia.

En varias áreas metropolitanas del mundo, como Oslo, París, Bruselas y Hong Kong, ya se ha implementado el CityTree, una instalación móvil que remueve los contaminantes del aire. Sin embargo, no es un árbol cualquiera: absorbe dióxido de nitrógeno y material particulado del aire como un bosque, es decir, como 275 árboles naturales.

Cuadrado, sin tronco y con hojas de musgo, se trata de una estructura móvil, creada en Alemania, que se ubica en puntos estratégicos de las ciudades, con el fin de absorber 250 gramos de material particulado por día y capturar 240 toneladas métricas de dióxido de carbono al año. La instalación apenas demanda unas seis horas y se mantiene en funcionamiento gracias a paneles solares que le brindan electricidad y a un sistema para recolectar agua de lluvia, lo que permite dosificar el riego.

Además, el árbol posee sensores que controlan la humedad del suelo, la temperatura del aire y la calidad del agua para medir la calidad del aire y evaluar su eficiencia.

Uno de sus beneficios es el bajo costo de mantenimiento, debido a que se trata de una pared de musgo, es decir, una planta “acostumbrada” a vivir sin tierra y que funciona naturalmente como un filtro del aire. “El musgo puede acumular todas las partículas contaminantes y transformarlas en nutrientes”, le explicó a BBC Liang Wu, cofundador de Green City Solutions, la compañía que desarrolló el árbol.

Actualmente, estos árboles están en 25 ciudades del mundo, como París, Módena, Oslo, Hong Kong, Glasgow o Bruselas, y en varias de Alemania (país donde fue creado).

Sin embargo, muchos especialistas cuestionan la viabilidad de los CityTree debido a su alto costo. En las metrópolis, plantar y mantener un árbol tradicional cuesta alrededor de USD 950 por década, mientras que un CityTree cuesta hasta USD 28 000.

 

El próximo paso de los CityTree

Los creadores del CityTree, Zhengliang Wu, Victor Splittgerber, Dénes Honus y Peter Sänger, explicaron a CNN que el objetivo siguiente será incorporar la tecnología del CityTree en edificios. “Soñamos con crear una infraestructura climática para poder regular qué tipo de aire y también qué tipo de temperatura tenemos en una ciudad”, expresó Wu, quien definió al árbol artificial como una “pieza de un enorme rompecabezas”.

Pese a inconvenientes de permisos por parte de algunos gobiernos, el equipo también planea introducir el CityTree en ciudades de países de bajos ingresos, como la India, que tienden a tener niveles elevados de contaminantes.

“Intencionalmente, elegimos lugares donde la contaminación es alta debido al tráfico y donde el flujo de aire es limitado. También estamos probando un sistema de ventilación para crear nuestro propio flujo de aire y así poder llevar la contaminación al árbol”, indicaron desde la empresa.

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