Medio centenar de firmas chinas, entre ellas bancos estatales y grandes empresas de ingeniería, fueron invitadas hoy a la presentación de los nuevos planes de desarrollo de vivienda y recursos hídricos de Argentina, en la que participó el ministro de Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio.

El también titular de Interior mostró 19 proyectos de desarrollo inmobiliario y de irrigación, prevención de inundaciones y potabilización de agua, entre otros sectores, valorados en 33.000 millones de dólares.

‘Es el plan de inversión más ambicioso de la historia de Argentina‘, subrayó el ministro en la rueda de prensa posterior a la presentación, y en la que señaló que se busca activamente la implicación de China ‘pues acá nos encontramos con empresas con experiencia, de calidad, y también bancos dispuestos a financiar‘.

En el sector de la vivienda, el plan nacional prevé construir 42.700 unidades de vivienda para familias de ingresos medios y bajos en tres años (unas 15.400 en Buenos Aires), para lo cual se invertirán 3.000 millones de dólares.

Los proyectos, para los que el Gobierno aportará terrenos de propiedad federal, deben construirse con al menos un 50 por ciento de materiales y mano de obra locales.

En el campo de recursos hídricos, donde la meta es lograr que toda la población logre acceso a agua potable (actualmente siete millones de argentinos carecen de ella), se mostraron proyectos como el de aprovechamiento hidroenergético de El Tambolar, por valor de 1.100 millones de dólares, en San Juan.

El proyecto prevé la construcción de un cuarto dique en el río San Juan para la creación de un embalse que genere energía y facilite la irrigación y el control de inundaciones.

Infografía El Tambolar

Otros proyectos para los que Frigerio confía en lograr financiación en tierras chinas son la Planta Fotovoltaica Cauchari, con una inversión prevista de 450 millones de dólares, el Parque Eólico Arauco, en La Rioja (357 millones de dólares) y la rehabilitación del Ferrocarril San Martín.

Algunas de estas inversiones podrían concretarse durante la prevista visita oficial del presidente argentino, Mauricio Macri, a China, prevista para mediados de mayo de 2017.

‘Argentina tiene un déficit de infraestructuras muy grande en estos últimos años‘, reconoció Frigerio, quien atribuyó el problema a ‘una visión equivocada que terminó en lo ocurrido en los últimos cinco años, una economía que no ha podido crecer‘.

En 2017, Gobierno e instituciones internacionales prevén por fin crecimiento para el PIB argentino (de hasta el 4 % según las previsiones más optimistas), una coyuntura que según el ministro ‘se necesita ahora sostener en el tiempo, y para eso es fundamental invertir en infraestructuras‘.

Frigerio resaltó en sus intervenciones ante empresarios y periodistas que Argentina y China están apostando por la integración internacional de sus economías ‘en una coyuntura en la cual muchos países del mundo se están cerrando‘, como han mostrado fenómenos como la victoria electoral del proteccionista Donald Trump en EEUU.

‘Si al final EEUU adopta la decisión de cerrarse eso va a generar preocupación no sólo en Argentina, también en el resto del mundo‘, admitió Frigerio.

‘Creo que eso lo compartimos con China y eso nos hace de alguna manera socios frente a esta situación difícil que está atravesando el mundo‘, añadió.

Entre las empresas asistentes a la presentación de hoy hubo gigantes de la ingeniería y las obras públicas como CCECC o Gezhouba, la acería Sinosteel, la compañía de infraestructuras ferroviarias China Railway International Group o entidades financieras estatales como Banco de China o ICBC.

Pekín quiere impulsar la financiación de proyectos de infraestructura en todo el mundo a través del recientemente creado Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras, de iniciativa china y al que se ha logrado atraer a buena parte de las economías de Europa y Asia.

Argentina por ahora no ha mostrado interés en participar activamente en esa ‘versión china‘ del Banco Mundial, aunque Frigerio valoró hoy positivamente la proliferación de este tipo de entidades.

‘Celebramos la creación de nuevos bancos de desarrollo que financien la brecha que hay en muchos países emergentes‘, aseguró.

A lo largo de este año, otros altos cargos del Gobierno argentino han visitado también Pekín con el objetivo de atraer inversión china al país del Cono Sur, como por ejemplo el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, o el de Energía y Minería, Juan José Aranguren.