Compañías mineras y proveedores: Prácticas para alcanzar una colaboración rentable.

La cooperación entre ambos actores es reconocida como un modelo adecuado para aportar significativamente a la competitividad y productividad del sector.

En una reciente entrevista con MINERÍA CHILENA, Susana Torres, presidenta de la Asociación de Proveedores Industriales de la Minería (Aprimin), destacó que el mejoramiento de los sistemas de acreditación y homologación de los requisitos de ingreso a faenas mineras, sigue siendo fundamental para el progreso de la industria.

En este sentido, la entidad gremial ha establecido un programa de vinculación y colaboración con el sector de la gran minería, que ha mostrado resultados a partir de la firma e incorporación de protocolos de homologación con las operaciones de Codelco, Anglo American, Antofagasta Minerals y Collahuasi, entre otras.

Esta forma de cooperación entre las empresas mineras y sus proveedores es reconocida como un modelo adecuado para aportar significativamente a la competitividad y productividad del sector.

Así lo entiende Andrés Pesce, gerente de Sustentabilidad y Nuevos Negocios de Fundación Chile, quien explica que los proyectos de la entidad al respecto se basan en la búsqueda de una vinculación estratégica y de valor compartido entre el mandante y los proveedores. “Es fundamental que esta relación pase desde una lógica transaccional a una relacional, basada en la confianza y una visión de largo plazo”, concluye.

Andrés Pesce, gerente de Sustentabilidad y Nuevos Negocios de Fundación Chile.

Acceso a la información

La disponibilidad de información clara, oportuna y abierta es uno de los pilares para sostener esta plataforma de desarrollo. De esta manera, destacan los expertos consultados, existen incentivos adecuados para la movilización de la inversión y los recursos en el mercado minero.

Osvaldo Pastén, presidente del Consejo de Desarrollo Empresarial de la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA), resalta que este insumo facilita la toma de decisiones. “Es muy importante disponer de mayor información sobre los proyectos y sus condiciones operacionales y territoriales, en beneficio de la productividad general de la industria”, sostiene.

Osvaldo Pastén, presidente del Consejo de Desarrollo Empresarial de la AIA.

Marcos Gómez, gerente general de la Asociación de Industriales de Iquique y el Tamarugal (AII), agrega que este factor adquiere aún más valor en el ámbito local.

“Es indudable que la actividad tuvo una merma en los últimos años, lo que generó incertidumbre en la industria, principalmente en los proveedores. Sin embargo, fue un momento propicio para generar innovación, instancias de reinvención y nuevas alternativas de negocios”, acota el ejecutivo.

F

Marcos Gómez, gerente general de la AII.

En este contexto, la entidad gremial ha ejecutado desde 2012 la iniciativa multisectorial “Más Proveedores Tarapacá”, que cuenta con el aporte financiero de compañías mineras. Anualmente se realiza una convocatoria a pymes proveedoras para integrarse a un programa de fomento, enfocado a oportunidades de negocios y encadenamientos productivos.

Como otro aporte a la disminución de las asimetrías de información y conocimiento, el Centro de Minería de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) y la asociación gremial Minnovex presentaron el portal en Internet colaboramineria.cl.

Con acceso público y gratuito, esta plataforma reúne y difunde contenidos actualizados para facilitar la innovación abierta, considerando procesos, superación de barreras del entorno, modelos de contratos colaborativos y casos de éxito, y buenas prácticas aplicadas, entre otros aspectos.

Organización del trabajo

La adecuada coordinación entre los proveedores y las empresas mandantes es otro de los vectores que contribuyen a establecer nexos de mutuo beneficio.

Álvaro Merino, gerente de Estudios de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), sostiene que este factor se ha hecho aún más necesario, debido a las crecientes exigencias del mercado internacional.

Álvaro Merino, gerente de Estudios de Sonami.

“En un mundo globalizado como el actual, ya no interesan sólo los productos sino la forma cómo han sido elaborados. Por eso, son trascendentes los procedimientos utilizados desde un punto de vista ambiental, el trato a las personas y el vínculo con las comunidades que rodean las faenas mineras”, explica el especialista.

En este sentido, agrega que el énfasis de las empresas mineras en la productividad y competitividad implica que los proveedores organicen su oferta en función de soluciones integradas, sin descuidar la calidad de los productos y servicios a partir de los cuales se constituyen estas respuestas avanzadas.

De acuerdo con la experiencia de Fundación Chile, Andrés Pesce explica que para impulsar la coordinación se requiere un trabajo sistemático que involucre a mineras, proveedores y otros agentes del mercado, como fondos de inversión, agencias públicas, gremios y socios externos. “Así se facilitan los ‘matches’ de contratos piloto, servicios, financiamientos y joint ventures”, indica.

El programa Expande de la institución funciona a partir de esta estrategia, que ha mostrado resultados sobresalientes en países como Canadá y Australia.

Sus áreas de desarrollo son tecnología y negocios, entendiendo que resultan prioritarias para la industria. En cuanto a sus resultados, el ejecutivo resalta el involucramiento de las empresas mineras Antofagasta Minerals, BHP y Codelco, así como el levantamiento estimado de US$20 millones asociados a contratos de innovación.

En la Región de Antofagasta, la AIA ha consolidado el Sistema de Calificación de Empresas Proveedoras (Sicep), que actualmente reúne a más de 3.500 firmas proveedoras inscritas y 28 compañías usuarias, tanto mineras como no mineras.

“Otros reto es invertir más en innovación, junto con capitalizar mejor el escenario de precios del cobre y mejorar la coordinación en los proyectos mineros, de manera de incrementar la productividad, entre otros ítemes”, agrega Osvaldo Pastén.

Las ferias especializadas son espacios que fomentan el contacto entre oferta y demanda.

Cooperación abierta

La confianza y reconocimiento entre las partes son indispensables para la creación de valor en los procesos mineros, en donde proveedores y mandantes están directamente involucrados.

Para Marcos Gómez, de la AII, el contacto directo en los niveles local y regional constituye una oportunidad para avanzar en este sentido. “El período de contracción fue propicio para construir nexos más estables entre los grandes mandantes y las empresas regionales, lo cual es revitalizante para la industria”, valora.

También señala que la adopción de estándares internacionales por parte de los proveedores locales es una materia de mutuo beneficio, en la que es indispensable contar con compromisos de mediano y largo plazo.

“La certificación de los proveedores es crucial. Muchos de ellos entregan servicios que están a la altura de lo requerido por las compañías mineras, sin embargo, aún hay un índice importante de contratación de empresas foráneas, lo que esperamos revertir para potenciar a las firmas regionales”, agrega.

Andrés Pesce suma otro factor para la efectividad en este campo. “Es clave que las compañías mineras consideren la innovación abierta como un mecanismo mucho más efectivo para explorar y encontrar soluciones a sus problemas; un sistema cerrado no es capaz de reaccionar con la agilidad necesaria a los cambios”, enfatiza.

Las asociaciones gremiales impulsan programas que abordan temas de común interés.

Prácticas efectivas

La consultora internacional McKinsey & Company ha realizado investigaciones y estudios de opinión con foco en las relaciones entre empresas de diversos sectores económicos y sus proveedores, incluyendo la minería. A partir de esta experiencia, concluye que para lograr la denominada “colaboración rentable”, se requieren tres prácticas fundamentales:

  • Constituir una base de colaboración interna como fundamento del trabajo externo.
    Es importante saber si la empresa cuenta con las capacidades organizacionales y la visión estratégica necesaria. La falta de inversión en el frente interno resta efectividad a las iniciativas.
  • Diseñar el programa para cumplir un imperativo empresarial específico.
    Este requisito responde a las prioridades corporativas, que pueden relacionarse con objetivos como la reducción de costos para ambas partes; incrementar la calidad o seguridad de los productos y servicios; o la búsqueda de ventajas operacionales y comerciales.
  • Crear transparencia y confianza.
    La razón principal por las que fallan estas iniciativas es la desconfianza en que las soluciones innovadoras propuestas por los proveedores son consistentes, lo cual implica que no son consideradas seriamente por sus clientes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.