A mediados de 2015, luego del fracaso del proyecto minero El Morro y en un contexto de baja en los precios de los metales, Goldcorp decidió cerrar su oficina corporativa en Chile, quedando la zona de Latinoamérica bajo la responsabilidad de la sucursal de Ciudad de México. Hasta allí se trasladó entonces Mauricio Álvarez –quien era director legal de la compañía para la región–, ejecutivo que hace algunos meses fue nombrado Country Manager en nuestro país.

Con su regreso se dio inicio a la reinstalación de la minera en Chile, que recientemente estrenó nuevas oficinas en Santiago, en Av. Apoquindo, a la altura del 4600, y que ahora busca ser un actor más visible en la industria local.

Además de desarrollar NuevaUnión, uno de los principales objetivos de la empresa es llevar adelante el proyecto conjunto de Cerro Casale y Caspiche, para lo cual han estado trabajando en conformar equipos, informa Mauricio Álvarez, quien detalla a MINERÍA CHILENA los avances en esta iniciativa.

¿Qué llevó a Goldcorp a reabrir su oficina corporativa en Chile?

La verdad es que Goldcorp nunca tuvo un problema con Chile. Nunca fue considerado una jurisdicción donde no quisiéramos estar. Por lo mismo, tenemos mucho interés en desarrollar NuevaUnión, porque creemos que tiene mucho potencial. En Chile hay depósitos de oro no desarrollados de los más grandes del mundo, que es nuestro interés principal.

En ese contexto, se dio la posibilidad de comprar el 50% del proyecto Cerro Casale –un 25% de manos de Barrick y el otro 25% de Kinross, que salió– y además compramos el 100% del proyecto Caspiche –a Exeter Resource Corp–, y la idea es desarrollarlos conjuntamente, de la misma forma como NuevaUnión.

¿Ha cambiado la percepción respecto de las condiciones existentes en el país para invertir en minería?

Seguimos pensando que Chile es un país atractivo para invertir, desde el punto de vista geológico y también institucional. Hay tradición minera, estabilidad política y económica, que lamentablemente no se encuentra tan fácilmente en otros países de la región. Sin perjuicio de eso, también somos conscientes de que hay cosas que mejorar, en la tramitación de los proyectos, la certeza jurídica que se requiere una vez que obtienes el permiso.

¿Qué expectativas tienen de esta etapa que están reiniciando en Chile?

Primero que todo, queremos reinstalar nuestra presencia en el país a través de esta (nueva) oficina, por medio de la presencia de Goldcorp como un actor más visible dentro de la industria minera chilena, porque poca gente sabe quién es Goldcorp, qué hace y qué tiene en Chile. Queremos posicionar la marca Goldcorp y, al mismo tiempo, llevar adelante el proyecto de unión entre Cerro Casale y Caspiche. Para eso hemos estado trabajando en formar equipos, contratando gente tanto en Santiago como en Copiapó.

¿Cuál es el cronograma para el desarrollo del proyecto conjunto?

Todavía es demasiado temprano para tener un cronograma claro. Lo que tenemos definido es, en el próximo par de años, principalmente hacer los estudios que permitan confirmar la información de reservas; hacer los análisis para ver la viabilidad de desarrollar los dos proyectos en conjunto; estudiar la infraestructura que será necesaria… Y a partir de ahí, tomar una decisión de cómo vamos a llevar adelante esto.

¿Según esos estudios se va a tomar la decisión de inversión o ya está tomada?

Siempre en estos proyectos hay una decisión que tiene que ver con la inversión grande de llevar adelante la construcción, y eso ocurre en una etapa posterior, cuando ya tienes los permisos, los estudios de factibilidad avanzados, y para eso faltan algunos años. Sin embargo, dentro del negocio que se llevó a cabo con Barrick para la compra de su participación en Casale, estamos obligados a financiar el proyecto por una cantidad de tiempo, como forma de pago del precio. Tenemos todo el incentivo para invertir dinero todos los años en este proyecto.

¿Le darán un nuevo nombre al proyecto conjunto?

Queremos marcar una diferencia respecto del pasado, porque Cerro Casale tiene su historia. Lo mismo Caspiche. Darle un nuevo nombre e imagen da la posibilidad de marcar un antes y un después respecto de lo que fueron estos proyectos y lo que esperamos que sean hacia el futuro.

Optimización

¿Se compartirá la mayor parte de la infraestructura en el proyecto conjunto, como en NuevaUnión?

Cerro Casale y Caspiche están aproximadamente a 10 km de distancia, lo que hace muy factible tener una sola planta, un solo depósito de relaves, etc., de forma tal de optimizar al máximo la infraestructura, evitando generar una huella ambiental demasiado grande.

¿Pretenden usar agua desalada?

Eso forma parte de los estudios. Actualmente la RCA de Casale no contempla el uso de agua desalada, pero está dentro de las opciones que se están estudiando para tratar de impactar lo menos posible el medio ambiente.

¿Qué efecto tendrá esta unión en el costo total del proyecto?

No sabemos todavía cuánto será la magnitud, pero estamos convencidos de que al generarse estas sinergias y reducciones en infraestructura, hay ahorros importantísimos.

Existen cuatro depósitos satelitales cercanos a los depósitos centrales, que también quieren explorar. ¿De qué tamaño estamos hablando?

Son menores a los depósitos centrales, pero necesitamos confirmar las reservas que hay en esos lugares, respecto de los cuales hay menos información. La idea es realizar los sondajes necesarios y, en función de eso, determinar si serán desarrollados en conjunto o por etapas.

Aprendizajes

En el caso de Cerro Casale hubo 20 años de tramitación. ¿Qué lecciones sacan de ese proceso?

El pasado de Cerro Casale es complejo; ha tenido distintas etapas de evaluación ambiental, desde la época en que se llamaba Aldebarán. Cuenta con las resoluciones de calificación ambiental; por lo tanto, creemos que se ha hecho un buen trabajo desde el punto de vista medioambiental. Sin embargo, todavía eso se puede revisar y mejorar aún más, en el sentido de tener una mayor participación de las comunidades en los procesos de evaluación, para desarrollar el proyecto de una forma más colaborativa.

¿Harán valer algunos de los permisos obtenidos?

Eso no lo determinamos aún. Forma parte de los análisis que haremos; si vamos a realizar sólo modificaciones, o si se va a requerir un proceso de calificación ambiental completo nuevo.

¿Qué esperan rescatar de la experiencia de NuevaUnión?

NuevaUnión ha seguido un modelo de relacionamiento temprano, del que estamos convencidos es el correcto. Han sido capaces de interactuar con las comunidades, captar sus inquietudes desde un principio, mucho antes de entrar al proceso de calificación ambiental, lo que ha permitido tener información muy valiosa que va a ser incluida en el Estudio de Impacto Ambiental.

¿En el caso de Cerro Casale-Caspiche, están hoy en alguna etapa de pre-relacionamiento comunitario?

Un equipo de relaciones comunitarias está en el proceso de levantamiento de información, para entender cuáles son las comunidades relevantes para los efectos del proyecto. Ya habido conversaciones para generar acuerdos de colaboración con la comunidad Coya del río Jorquera.