(El Mercurio de Calama) El abogado e investigador de la Fundación Desierto de Atacama, Alonso Barros, aseguró que la sobreexplotación de los acuíferos por parte de distintas empresas mineras, acción que es rechazada principalmente por las comunidades originarias de la cuenca del salar de Atacama; llevaría a los nuevos proyectos de litio a considerar una tecnología “seca” en sus proceso de explotación en los salares de la zona norte.

“Hoy en día es muy difícil que se vuelvan a otorgar derechos de explotar salmueras, por más que se diga que la salmuera no es agua. Esto es importante porque hay muchos proyectos, y no solamente el de Francisco Javier Errázuriz, sino que está Wealth Minerals, que dirige Marcelo Awad; Curicuta también es el salar de Atacama, y en salares aledaños como el de Tara y Pujsa. Hay varios proyectos que han estado bien calladitos, porque no se quieren meter en el tema del agua”, explicó el profesional que representa a la comunidad atacameña de Cámar.

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Más fácil de aprobar

Barros agregó que sacando el factor agua de la ecuación, que es el principal foco de conflicto cuando se busca aprobar ambientalmente un proyecto minero “no hay muchos argumentos de peso para oponerse a nuevos proyectos de explotación  y esta tecnología de explotar sin agua está muy desarrollada, sobre todo por dos empresas transnacionales, una se llama Posco y la otra Tenova, israelita y surcoreana, respectivamente. Ellos tienen desarrollados varios sistemas”, dijo el experto sobre una tecnología que se utiliza con buenos resultados en países como Australia.

“Entonces, continuó el doctor de la Universidad de Cambridge, hay una oportunidad de extender la producción de bicarbonato de litio y eventualmente de hacer lo mismo con la producción de hidrógeno de litio”.