(El Mercurio) Más de siete meses tuvieron que pasar para que el director nacional del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) diera respuesta al requerimiento de Mina Invierno, que buscaba revertir la decisión de la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Magallanes. A comienzos de año, esta había echado por tierra la posibilidad de utilizar tronaduras en el yacimiento de carbón, como método alternativo de extracción.

Ayer, el SEA publicó una resolución de más de 30 páginas en la que comunica que acoge la solicitud realizada por la compañía, propiedad de las familias Angelini y Von Appen en partes iguales, autorizando el uso de este método para la explotación.

“Tras ser analizados técnicamente los recursos de reclamación, conforme a los antecedentes que constan en el proceso de evaluación de impacto ambiental, la resolución de la dirección ejecutiva del SEA es aprobar dicho proyecto, ratificando la recomendación de calificación favorable del SEA de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, de los años 2016 y 2017, plasmada en los respectivos Informes Consolidados de Evaluación”, señaló la directora regional (s) del SEA Magallanes, Nelly Núñez. Agregó que la decisión se sustenta “en que el proyecto cumple con todos los requisitos técnicos para ser aprobado, de acuerdo a la normativa ambiental aplicable”.

El veredicto fue celebrado por parte de la compañía, que a través de un comunicado sostuvo que la autorización “permite dar continuidad a la operación de Mina Invierno y con ello tranquilidad a más de mil trabajadores y sus familias”.

Y es que la empresa corría contra el tiempo, en circunstancias que a raíz de la dureza de la roca, la operación no se hacía viable sin tronaduras, lo que llevó a la administración a comunicarle a los trabajadores que de no conseguir el permiso, en noviembre comenzarían los despidos. Esto, por la falta de sectores en los cuales desarrollar la explotación.

“Esto quita incertidumbre. A nuestro juicio ha funcionado adecuadamente la institucionalidad ambiental y esto permite hacer lo que siempre intentamos, introducir tronaduras como método complementario”, aseguró Guillermo Hernández, gerente regional de Mina Invierno.

El ejecutivo adelantó que aún resta conseguir nuevos permisos sectoriales ante el Sernageomin, los que debiesen estar listos en las próximas semanas. “Uno esperaría comenzar el trabajo de tronaduras en un plazo prudente, de no antes de 60 días, porque hay que tramitar permisos, comprar materiales y equipos, e incorporar contratistas, entre otras cosas”, explicó Hernández.

“Esto es una vergüenza para el Gobierno”

La decisión del SEA caló hondo en los grupos opositores a Mina Invierno; entre ellos, Alerta Isla Riesco, que ya anunció su concurriencia a los tribunales ambientales para intentar revertir la decisión. El coordinador regional de la organización, Gregor Stipicic, calificó como “una vergüenza para el Gobierno y para Chile” la aprobación de las tronaduras y aseguró que, a través de esta medida, “se está subsidiando a una empresa privada como Mina Invierno, abaratando los costos del carbón, con lo que no solo se posibilita la destrucción de Isla Riesco, sino que también ayuda a que llegue más carbón a la zona de sacrificio en Quintero”.