México es el principal productor mundial de plata y está en el top 10 de los mayores productores mundiales de oro. Sin embargo, son Canadá y los Estados Unidos los que más se benefician de la riqueza minera del país norteamericano.

México se encuentra bien situada en las listas de países principales productores de oro y plata. En el caso del oro, de las 3.222,3 toneladas que se extrajeron en el mundo el año pasado, México produjo 120,5, lo que la sitúan en el noveno puesto del ránking de mayores productores, según los datos del Consejo Mundial del Oro.

Más importancia aún tiene la minería de la plata en este país, ya que México es el principal productor mundial de este metal: de las 27.551 toneladas de plata extraídas en el mundo en 2016, 5.774 lo fueron en territorio mexicano, según los datos del GFMS Silver Survey 2017 (en la imagen, mina de plata de Fresnillo).

Semejantes datos convertirían a un país en una auténtica potencia económica internacional. Pero el problema está en que son otros países los que se acaban beneficiando económicamente de la riqueza minera de México, según apunta un artículo de la revista mexicana Reporte Indigo.

Entre Canadá y los Estados Unidos controlan nada menos que el 89% de los permisos de explotación y exploración minera vigentes para 2017 en territorio mexicano. En concreto, Canadá controla el 76% de las explotaciones; los Estados Unidos, el 13%; China, el 4%; y el 7% restante se distribuye entre compañías de Australia, Japón, Argentina, Italia, Perú, India, Reino Unido, Holanda y Nueva Zelanda.

La clave de esta ingente presencia internacional en el sector de la minería mexicana está en los incentivos que el Gobierno de este país ofrece para atraer a las compañías internacionales, como la devolución de impuestos y otras facilidades para la renovación de los permisos cuando concluye el periodo establecido, fijas por la Reforma Energética de 2013.

Una devolución que, según los datos que maneja Reporte Indigo, se estima en unos 80 millones de dólares al año, independientemente de los beneficios económicos obtenidos por las compañías explotadoras de las minas de oro, plata, cobre, cinc, plomo, hierro y molibdeno.

Según los datos del Informe 2016 de la Cámara Minera de México, el beneficio neto obtenido por las empresas que explotan las minas de oro del país se elevó el año pasado a 4.321 millones de dólares. Y en el caso de la plata, el beneficio fue de 2.361 millones de dólares. Unos beneficios por los que solo tributan por un 1% del valor del metal extraído y que luego puede ser recuperado al reclamar la devolución de impuestos prometida por el Gobierno de México.

En relación a esta devolución de impuestos, el Gobierno de Canadá mantiene un litigio con el mexicano a cuenta de más de 360 millones de dólares de impuestos que están pendientes de devolver, por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a un grupo de empresas canadienses. Este litigio ha llevado, incluso, a comprometer el futuro de la minería de metales preciosos en el país, dado que algunas empresas han adoptado una postura de fuerza y amenazan con cerrar algunas de sus explotaciones.

Sin embargo, desde el Gobierno mexicano dudan que esta amenaza se vaya a cumplir, sobre todo porque la mayoría de estas empresas cuenta con permisos de nuevas explotaciones concedidos en 2017.

Y es que, sin ellas, el fututo de la minería de metales preciosos en México se antoja complicada, ya que el peso de las compañías mexicanas en las explotaciones mineras del país es prácticamente irrelevante: apenas el 0,7% de las concesiones de los nuevos proyectos mineros de México y en su mayoría como filiales de las empresas multinacionales.