Unas 54.000 personas debieron ser evacuadas en Augsburgo, en la zona suroeste de Alemania, para la desactivación de una bomba de la II Guerra Mundial de 1,8 toneladas, en la mayor operación de este tipo desde 1945.

 

Las fuerzas de seguridad habían fijado las 10 hora local (09.00 GMT) para que los vecinos abandonasen la zona de peligro, de 1,5 kilómetros de radio, que incluye el centro de la ciudad y varios edificios emblemáticos de su casco histórico, como la catedral y el ayuntamiento.

Una portavoz de la policía aseguró a los medios que, por el momento, «todo transcurre según lo previsto». Los artificieros comenzarán al mediodía sus trabajos sobre el terreno, que se prolongarán durante unas cuatro horas, apoyados por unos 900 policías y cientos de bomberos, según medios locales.

Las autoridades de Augsburgo, una ciudad de unos 287.000 habitantes, decidieron llevar a cabo este domingo la desactivación al considerar que supondría una menor alteración para los vecinos que realizarla en un día laborable.