Peso. Uñac saludó al presidente del BID, quien luego tuvo una reunión con Alberto Fernández, que le habló de seguir impulsando el túnel. El sanjuanino y el porteño luego almorzaron por unas dos horas.

El gobernador Sergio Uñac viene hablando hace rato con Alberto Fernández, el candidato a presidente del Frente de Todos, de impulsar el demorado proyecto del Túnel de Agua Negra y ayer ambos se reunieron y quedaron en que estará en la agenda del porteño si es electo como la máxima autoridad del país. La movida tuvo un plus porque Fernández mantuvo un encuentro con Luis Alberto Moreno, el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la entidad que puso a disposición un crédito de 1.500 millones de dólares para su construcción, y le habló del tema, según contó el sanjuanino. Todo un gesto para seguir sosteniendo el financiamiento, teniendo en cuenta si se produce un cambio de gobierno, dado que el directivo habilitó el préstamo al inicio de la gestión macrista.

Uñac y Fernández almorzaron ayer en un bodegón porteño cercano a las oficinas de calle México y, entre otros temas, hablaron de que una de las prioridades del candidato presidencial será el proyecto sanjuanino. El diálogo durante la comida se extendió por unas dos horas y quedaron en mantener la agenda de trabajo en tres puntos si Fernández termina siendo presidente: economías regionales, minería y, justamente, Agua Negra.

Minutos antes de ese encuentro, Fernández tuvo contacto con el titular del BID. Según manifestó Uñac, el presidenciable le contó a Moreno que estuvieron hablando del túnel y que se comprometieron a impulsarlo nuevamente.

La megaobra se encuentra paralizada debido a que en Chile consideran que el costo excede los 1.500 millones de dólares. Según un estudio del país trasandino, el túnel saldría 2.400 millones de dólares, un 60 por ciento más. En la gestión uñaquista han cuestionado esa cifra, dado que indicaron que ha tenido en cuenta consideraciones, como la falla de San Lorenzo y otros problemas geológicos, que ya están contemplados en el pliego de licitación, al igual que costos, como pavimentos, que deben ir aparte. No obstante, en el gobierno sanjuanino le achacaron a la administración macrista cierta dejadez en no seguir impulsando la megaobra. De hecho, había trascendido que desde el Ministerio de Transporte barajaban un paso alternativo por Calingasta, aunque el propio Uñac había descartado esa idea nacional dado que el único plan que trabaja San Juan es el camino por Agua Negra.

Así, el gobernador había firmado un compromiso con Fernández para encausar la megaobra, lo que ratificaron ayer, dado que estará en la agenda si el porteño es electo presidente. De hecho, en la visita que hizo en junio a San Juan, dijo que es una obra prioritaria «que hay que hacer».

Uñac y Fernández han venido cultivando una estrecha relación. El sanjuanino se alineó a su proyecto y se puso la campaña al hombro para mejorar el abultado resultado de las PASO. Y el porteño viene apoyándose en los gobernadores peronistas para la construcción de su poder. En el marco de la campaña, el 25 de este mes llegará un miembro del equipo económico del candidato a presidente. Se trata de Matías Kulfas, quien participará del coloquio organizado por la Unión Industrial de San Juan y hablará de la mirada sobre las economías regionales, un tema sensible para la provincia. Y Fernández arribará el 1 de octubre. En su agenda, participará de la erradicación de una villa en Pocito y la posterior entrega de un barrio, recorrerá obras como el velódromo y la ampliación del Parque de Mayo y mantendrá reuniones con diferentes sectores empresariales.