ALBERTO FERNANDEZ SE REUNIO CON EL GOBERNADOR JUAN SCHIARETTI

Alberto Fernández con el gobernador Juan Schiaretti, este miércoles, en Córdoba.

Alberto Fernández con el gobernador Juan Schiaretti, este miércoles, en Córdoba.

Duró casi una hora: arrancó a las 16.35 y se estiró hasta las 17.30. A solas, Juan Schiaretti charló con Alberto Fernández, en un ritual que el cordobés protocolizó como parte de las visitas de candidatos.

Para el candidato presidencial fue otra cosa: estaba hace meses detrás de esa foto, primero como operador de Cristina Kirchner y luego como candidato. La pactó, finalmente, hace una semana y se concretó este miércoles.

En la previa, Fernández ensayó un mea culpa sobre el modo en que el kirchnerismo -del que no formó parte de 2008 en adelante- trató a Córdoba, raíz de la resistencia que en esa provincia genera la ex presidenta.
Guerra fría en el peronismo de Córdoba por el apoyo a los Fernández
El candidato dijo, al salir, que con Schiaretti mantiene una «visión bastante parecida sobre lo que está pasando y una visión bastante parecida sobre lo que debemos hacer» y, agregó, «para hacer eso Córdoba es central, es una provincia muy importante».

En la charla con la prensa, Fernández admitió además que durante el último gobierno de Cristina, hubo «desinteligencias» y que él trabajará para que no las haya.

«Córdoba es una provincia muy importante como para que alguien que quiere gobernar la provincia la descuide», apuntó en el contacto con los periodistas y un rato antes de verse con los candidatos a diputados del Frente de Todos (FdT).

Aunque defendió a Cristina, dijo que su deseo es volver a la lógica de gobierno de la presidencia de Néstor Kirchner y planteó que «el tiempo que viene obliga a hacer federal la Argentina, y en eso los gobernadores tiene un rol central».

Además de hablar de una vieja relación con Schiaretti, con quien dijo que «se reencontró después de mucho tiempo», Fernández también mencionó en varias ocasiones a José Manuel De la Sota, ex gobernador fallecido el año pasado.

«Pocos lo saben pero al regreso de la democracia yo milité y trabajé con José Manuel», apuntó.

Al final de la reunión, el gobierno cordobés difundió un texto. «Fue un encuentro cordial en el que dialogaron sobre temas de interés nacional y coincidieron en la necesidad de que la Nación mantenga con las provincias una relación correcta y madura, basada en el respeto a la institucionalidad», fue el mensaje.

En la improvisada conferencia de prensa que dio al salir de El Panal, Fernández negó una versión que circuló intensamente en estos días sobre la eventual decisión de Cristina de renunciar a la candidatura a vicepresidenta.  «No creas en los rumores», le dijo a uno de los cronistas que lo consultó. 

Fernández anticipó, además, que más adelante se instalará 3 o 4 días en la provincia para hacer campaña, pero dijo no saber si la ex presidenta visitará Córdoba. No lo negó pero dio una pista: como contó Clarín, Fernández recorrerá algunas provincias y Cristina otras.

En modo campaña, elogió a Schiaretti como un «dirigente muy importante» pero no quiso opinar sobre su decisión de ir con «boleta corta» y no respaldar la fórmula del peronismo.

«Respecto esa decisión, será porque cree que eso es lo mejor para los cordobeses», dijo y agregó que «el que tiene que ganar el voto de los cordobeses soy yo, no le pido eso al gobernador, ni a Juan ni a ningún otro».

Sobre su perfil político, dijo que el Frente de Todos lo integran dirigentes del peronismo y de otros espacios y que hay una decisión premeditada de «achicarlo» cuando lo llaman «kirchnerismo» a secas.

Schiaretti fue armando un esquema de «neutralidad» electoral, procedimiento que cree imprescindible en una provincia donde Macri genera desencanto y Cristina resistencia.

Con su relato anti-grieta, el gobernador -que el 9 de mayo ganó su reelección con 57%- activó el mecanismo de la «boleta corta», con candidatos a diputados nacionales de Hacemos por Córdoba, y libertad de acción en lo presidencial.

El presidencial del Frente de Todos fijó Córdoba como uno de los territorios clave: el 53,2 a 19,5 que Macri obtuvo sobre Daniel Scioli en octubre del 2015 fue un insumo esencial en el resultado de la general y pavimentó los 72% del balotaje que cosechó en la provincia.

 

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