Promover quiebres tecnológicos -mediante esfuerzos mancomunados de los distintos actores público y privados- que permitan reducir el consumo de agua en minería y la importancia de una adecuada gestión de este insumo clave, tanto a nivel de las compañías como de una política país, con visión integrada y de largo plazo, fueron temas en los que coincidieron los participantes en el foro “Abastecimiento de agua en la Minería”, organizado por Cochilco y el Departamento de Ingeniería de Minas de la Universidad de Chile.

En la oportunidad también se dio a conocer la última versión del estudio “Consumo de Agua en la Minería”, realizado por el organismo estatal, el cual refleja los esfuerzos que ha realizado la industria extractiva para optimizar el uso de este elemento, así como el incremento que viene experimentando el empleo de agua mar por parte de las faenas.

Desarrollos tecnológicos

En la oportunidad  el director del departamento de Ingeniería de Minas, Willy  Kracht, planteó la necesidad de buscar nuevas tecnologías, como las experiencias que se desarrollan en Australia en materia de procesamiento de minerales en seco, indicando que en este tipo de iniciativas la academia puede ser un aliado de la industria.

En la misma línea, en el panel realizado posteriormente se hizo notar que tales desarrollos son aplicables para las nuevas plantas, pero en las que ya están construidas -y dada la magnitud de las inversiones que involucran- es poco viable. Por lo tanto, el desafío está en soluciones que permitan mejorar el desempeño de los equipos con los cuales ya se opera.

Jorge Cantallopts, vicepresidente ejecutivo (s) de Cochilco, coincidió en que es necesario salir de los paradigmas en materia de nuevas soluciones, indicando que a nivel global se habla de tres grandes líneas de acción en materia de uso de agua mar: desalar a menos de US$1 el m3, reducir el costo de energía (asociado a la impulsión) y avanzar en la desalación sin residuos.

Otro foco de su presentación fue reiterar que el agua es un factor crítico, no sólo para el procesamiento y recuperación del mineral, sino también en el relacionamiento con las comunidades vecinas, vinculado al uso del recurso y la licencia social.

Puso hincapié en el rol del Estado en materia de gestión hídrica, por ejemplo en buscar incentivos para el uso de infraestructura común en materia de plantas desalinizadoras e instalaciones de impulsión -aspecto en el cual hubo coincidencia entre los participantes en el foro, ya que las soluciones individuales no son el óptimo- y para hacerse cargo “de las cosas que no se han hecho bien”, y que ha repercutido en el agotamiento de cuencas.

Presentación de estudio

La analista de Cochilco, Camila Montes, se refirió a los principales resultados arrojados por el estudio sobre Consumo de Agua en la Minería. Destacó que en 2018, el consumo de agua de origen continental llegó a 13,36 m3/seg esto es un 22% del total utilizado por el sector, un 0,7% más que la demanda del año anterior. Explicó que este aumento se debió principalmente al mayor tratamiento de minerales sulfurados.

En el caso del agua de mar el consumo llegó a los 3,99 m3/seg, lo que corresponde al 6% del total demandado y a un incremento de 26% en relación a 2017. El agua recirculada llegó a 44,87 m3/seg que implica a un 72% del total que demanda la industria minera.