Adiós al uso del cianuro en las minas


Uno de los motivos por los que la apertura de una mina de oro genera rechazo entre la población colindante es, además del deterioro del paisaje, el peligro que generan el uso y manipulación de compuestos de cianuro, necesario para separar las partículas de oro de las rocas donde se encuentra adherido.
El riesgo para la fauna y las vías de agua que podría generarse con un vertido de cianuro (ver imagen) está detrás de muchas de las protestas populares por la apertura de minas, como sucedió en Irlanda del Norte, con la puesta en marcha de una mina en Curraghinalt por parte de la compañía canadiense Dalradian Resources.

Esta forma de minería podía llegar a su fin gracias a un descubrimiento realizado por el equipo de investigación de la Northwestern University de Chicago, que dirige Sir Fraser Stoddart (en la imagen), el científico escocés ganador del Premio Nobel de Química en 2016. Un descubrimiento que va a revolucionar la minería, reduciendo el uso de sustancias peligrosas. Se trata de una nueva técnica para extraer el oro de las rocas sin necesidad de utilizar cianuro, que fue descubierta por casualidad en el curso de una investigación diferente, lo que en términos científicos se denomina “serendipia”.

Los investigadores han fundado una compañía, Cycladex, con sede en Nevada, para comenzar la explotación de esta nueva técnica, basada en el uso de una sustancia a base de peróxido de hidrógeno, combinada con un compuesto derivado del almidón de maíz, que permite extraer el oro a temperatura ambiente.

Los responsables de Cycladex aseguran que su técnica es más barata que los métodos actuales de separación del oro, y podría reemplazar el uso del cianuro, que ha estado presente en la minería durante los últimos 120 años.

“Es una forma más ecológica de extraer oro. Espero, como persona preocupada por el medio ambiente, que este nuevo método sirva para presionar a la industria minera del oro para que abandone el uso del cianuro”, ha señalado Sir Fraser Stoddart.

De momento, Cycladex ha obtenido una subvención de un millón de dólares por parte de la Fundación Nacional de la Ciencia estadounidense y actualmente trabaja junto a Comstock, una de las compañías mineras de oro más antiguas del mundo, en unos ensayos que podrían comercializarse en el plazo de 18 meses.

Actualmente, la compañía busca nuevos socios y ha firmado una alianza con una compañía minera de Eslovaquia, país en el que está prohibido el uso del cianuro.

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