5 formas en que los planes de descarbonización y resiliencia son importantes para la recuperación sostenible

2021 es un año decisivo para las personas y el planeta. La comunidad internacional debe orquestar una recuperación sostenible de la pandemia al tiempo que entrega compromisos más ambiciosos para proteger la naturaleza y garantizar un futuro seguro para el clima. En ALC, existe el desafío adicional de responder a temas difíciles como la desigualdad, la pobreza y el desempleo, que COVID-19 ha agravado considerablemente.

A medida que la temperatura global y la producción de combustibles fósiles continúan aumentando, no hay tiempo que perder para cambiar de rumbo. La forma en que los países respondan a la recuperación económica del impacto de la pandemia probablemente determinará si podemos limitar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius. Si los países no logran una recuperación sostenible, es probable que no podamos prevenir el colapso climático y los impactos afectaran a todos, especialmente a los más vulnerables, como vimos en América Central con los huracanes Eta e Iota.

La pandemia ha puesto en evidencia la necesidad de la cooperación internacional para enfrentar estos problemas interconectados. En la reciente Cumbre sobre la Ambición Climática y la Cumbre One Planet, muchos países anunciaron medidas importantes. Este es un primer paso vital para ayudar a garantizar que las cumbres de la ONU sobre el clima y la biodiversidad de este año cumplan con la ambición que necesitamos y refuercen el caso de una recuperación sostenible en los países.

Conectar los planes de descarbonización y resiliencia con la recuperación sostenible es fundamental

El Secretario General de la ONU, António Guterres, tiene como objetivo construir una Coalición Global para la Neutralidad de Carbono este año. Reino Unido también tiene el objetivo de alcanzar cero emisiones netas para 2050, como una prioridad para su presidencia de la COP26. Además, más de 100 países ya se han comprometido con la carbono-neutralidad hacia mediados de siglo, incluidos Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Granada, Jamaica, Panamá y Uruguay.

En ALC, la descarbonización requerirá transformaciones que complementen los objetivos de desarrollo, incluida la creación de empleo. Estas transformaciones, como la expansión de transporte público eléctrico, conllevan otros importantes beneficios tales como la reducción de la contaminación del aire. Los países también deberán seguir respaldando las energías renovables, promover la electrificación de los usos de energía en el hogar y la industria e impulsar la agricultura con bajas emisiones de carbono y la protección de los bosques. Las estrategias a largo plazo (LTS) permiten definir una hoja de ruta para lograr estas transformaciones, clarificando áreas prioritarias y acciones concretas hacia cero emisiones netas, como cuántos autobuses eléctricos se necesitarán en cada nueva concesión de trasporte público; además permiten informar el papel de los diferentes actores públicos y privados, anticipar costos, beneficios y consideraciones para una transición justa que contribuya a una recuperación sostenible.

La formulación de estas estrategias requiere una conversación nacional para crear una visión conjunta para la descarbonización y la resiliencia, donde se aborden las reducciones de emisiones, las vulnerabilidades y las prioridades de desarrollo. Esta conversación es clave para fomentar la comprensión y la transparencia en torno a decisiones sectoriales importantes, como identificar dónde se crearán nuevos puestos de trabajo y cómo apoyar a las comunidades afectadas. Definir planes de contingencia para un mundo de 2 o más grados también serán una consideración esencial para garantizar cuestiones como la seguridad alimentaria, por dar un ejemplo.

¿Cuáles son las 5 formas en que los planes de descarbonización y resiliencia son importantes para la recuperación sostenible?

 

1. Proporcionar una señal contundente al sector privado para impulsar el crecimiento y la competitividad

La definición de estrategias a largo plazo hacia cero emisiones netas para 2050 que informen  objetivos más sólidos para 2030 pueden brindar claras señales a inversores y empresas para alentarlos a adoptar nuevas tecnologías, mercados y oportunidades de inversión público-privada para impulsar la recuperación sostenible en el corto plazo. Para las pymes, existen innumerables oportunidades, como mejorar la eficiencia energética, que puede respaldar la descarbonización y potenciar su rentabilidad. Los países de ALC también deberán actuar rápidamente para mejorar la competitividad y evitar activos varados debido a los cambios geopolíticos, ya que los principales socios comerciales y de inversión (por ejemplo, la Unión Europea, China y los EE. UU.) también respaldan la neutralidad de carbono.

2. Atraer la inversión y el apoyo de los bancos multilaterales de desarrollo y donantes

Las LTS ayuda a identificar una hoja de ruta de acciones para alcanzar emisiones netas cero y desarrollar resiliencia climática. Esto, a su vez, puede ayudar a identificar los proyectos, políticas, reformas, estudios y capacidades necesarios para ejecutar acciones en todos los sectores. El cronograma de actividades debe comenzar ahora y aclarar los hitos que deben lograrse con el tiempo hasta 2050. Esto puede fomentar el diálogo sobre las áreas a las que se puede dirigir la financiación climática internacional. Por ejemplo, los bancos multilaterales  podrían dirigir el apoyo a través de préstamos basados ​​en políticas para impulsar reformas y políticas que permitan la inversión del sector privado. Los fondos climáticos internacionales se pueden utilizar para avanzar proyectos emblemáticos y otros fondos podrían abordar las necesidades de financiación para los estudios de viabilidad de proyectos. Por ejemplo, el BID y la Agencia Francesa de Desarrollo otorgaron un préstamo basado en políticas de USD 380 millones a Costa Rica para apoyar su plan nacional de descarbonización, junto con más de ocho millones en donaciones para asistencia técnica.

3. Crear empleos y facilitar una transición justa

La transición a economías de cero emisiones netas en ALC podría ayudar a crear 15 millones de nuevos puestos de trabajo netos para 2030 en electricidad renovable, construcción y manufactura, al tiempo que apoya la recuperación sostenible. Sin embargo, aunque se crearán más puestos de trabajo, también se perderán millones en la extracción de combustibles fósiles y la producción de alimentos de origen animal. Las LTS puede ayudar a anticipar estos cambios e informar una transición justa donde los países desarrollan políticas que facilitan la reasignación de trabajadores, ofrecen nuevos modelos comerciales, mejoran la protección social y el apoyo a los trabajadores afectados.

4. Mejorar el gasto público para impulsar la resiliencia social y la responsabilidad fiscal

La descarbonización y el fomento de la resiliencia pueden traer beneficios. El Plan de Descarbonización de Costa Rica traerá USD 41 mil millones en beneficios netos para 2050 a través del ahorro de energía, mejoras en los servicios de los ecosistemas y rendimientos agrícolas. La implementación del Plan de Descarbonización requeriría inversiones de alrededor de USD 37 mil millones y el valor económico de la tierra utilizada para reforestar. Pero generaría USD 78 millones en beneficios, más del doble de sus costos. La claridad en las áreas prioritarias de inversión para descarbonizar puede informar un mejor uso de los limitados recursos públicos para transitar hacia una recuperación sostenible y lograr los objetivos climáticos. Los beneficios también son una oportunidad para repensar la política fiscal vinculada a los ingresos que dependen de los combustibles fósiles, en el caso de Costa Rica se ha identificado que la transición a una matriz fiscal verde es posible y conlleva ganancias netas para el gobierno, las industrias y los hogares.

5. La protección de nuestros recursos naturales contribuye a mejorar la calidad de vida y a un reactivación sostenible

En ALC, la agricultura, la silvicultura y el uso de la tierra representaron aproximadamente la mitad de las emisiones de GEI, lo que lo convierte en un sector crítico para la reducción de emisiones. La región enfrenta la mayor pérdida de especies y hábitats, lo cual afecta la provisión de recursos naturales que contribuyen a los medios de vida y los servicios de los ecosistemas. Estos servicios ecosistémicos generan más de USD 15 billones por año en valor económico para ALC, como la purificación de agua. La protección de la naturaleza también puede generar resiliencia ante el empeoramiento de los impactos climáticos a través de soluciones basadas en la naturaleza. La restauración de tierras dañadas y la conservación de otras áreas también tiene sentido económico. En ALC, cada hectárea restaurada puede generar USD 1,140 en beneficios económicos para las economías locales. Las soluciones basadas en la naturaleza son una parte fundamental de la recuperación y pueden ayudar a crear puestos de trabajo, generar ingresos, aprovechar la inversión del sector privado y proteger los servicios ecosistémicos críticos.

Ahora o nunca: una oportunidad para salvaguardar nuestro futuro

Un estudio reciente indica que el mundo podría encaminarse hacia la meta de 1,5 grados si los gobiernos usaran solo el 10% de los estímulos planeados para apoyar proyectos amigables con el clima.

Con un estimado de USD 12 billones destinados a nivel mundial para apoyar la recuperación, los planes de descarbonización y resiliencia a largo plazo son una herramienta clave de los gobiernos para garantizar que el gasto y las inversiones estén alineados con una recuperación sostenible y el Acuerdo de París.

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